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Speaker 1:
[00:02] Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula.
Speaker 2:
[00:09] Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto.
Speaker 3:
[00:24] Porque nosotros hemos estado ahí.
Speaker 4:
[00:28] El espíritu de bruja.
Speaker 2:
[00:30] Porque sabemos que no siempre la solución es fácil.
Speaker 5:
[00:34] El que no es conmigo en contra de mí, es quien conmigo no recoge de ramos.
Speaker 2:
[00:40] Porque conocemos de raíz a los especialistas.
Speaker 5:
[00:43] El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas.
Speaker 6:
[00:46] Y no es una figura cristiana.
Speaker 2:
[00:49] Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa.
Speaker 7:
[01:36] Lo desconocido no siempre está lejos, a veces está más cerca de lo que crees. Bienvenidos, soy Gina Aviles.
Speaker 4:
[01:49] Gracias por asistir, como todas las noches, a este programa en donde nos vamos a acercar a las sombras de lo increíble. Qué bueno que estás aquí, yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una nueva oportunidad de caminar esos senderos increíbles.
Speaker 7:
[02:14] Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-5790 a la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula.
Speaker 4:
[02:32] Mándanos un WhatsApp y ponte en contacto con nosotros en el 55-2193-5926. 55-2193-5926. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto.
Speaker 7:
[02:50] Saludamos a las estaciones en la República que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz Baja California Sur, Lloré, Siguetamo, Michoacán, Mazatrán, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. Una presencia inexplicable se manifiesta cada noche. Siempre a la misma hora. No hace ruido, no se mueve, pero observa. Lo que comienza como una simple sombra, pronto se convierte en una figura definida que desafía la lógica. No desaparece con la luz, no queda registro en cámaras. Y peor aún, parece acercarse con el paso de los días. A medida que la gente intenta comprender lo imposible, también en ese momento la línea entre percepción y realidad comienza a romperse, revelando un fenómeno inquietante donde la entidad no solo está en la habitación, sino cada vez más cerca de quien la percibe. Hoy, la figura que aparece al lado de mi cama no se va.
Speaker 4:
[04:19] ¿Qué tal el tema de esta noche? Y me sirve para hacerte una pregunta. ¿Te atreverías a mirar si supieras que hay algo observándote cada noche al lado de tu cama? Participe con nosotros, cuéntanos una historia y platica lo que te inquieta.
Speaker 7:
[04:43] Vamos a escuchar estos relatos que cada noche nos hacen estremecer, pero al mismo tiempo querer más y más experiencias.
Speaker 8:
[04:56] Hola, Yino y Nacho, soy Cris de Las Vegas. Estaba viendo por YouTube las historias de terror, porque siempre me acuerdo de mi chamba, que estoy escuchando las historias. Entonces, hoy te escuché una historia de una muchacha que dice que vivió en el niño, ahí en Tijuana. Ese lugar, el niño, yo viví ahí como tres años, yo creo que fue esas colonias. No sé si se acuerdan, hay una historia que se llama donde la que bailó con el diablo y que se quemó una discoteca muy famosa en el centro de Tijuana. Esa muchacha que bailó con el diablo, que murió quemada, según la historia, esa muchacha está enterrada cerca del niño. Y bueno, yo escuchaba rumores de que se oían los gritos todavía. El tiempo que yo fue en el 95, yo creo que fue o antes, no me acuerdo, después de 1880, después de esos años fue. Yo vivía allá. Entonces, decían que bailaba, esa que bailó con el diablo fue enterrada ahí, en las orillas del Camposanto número uno. Y se oía y se oía y dicen que se oían, los que iban a visitarlos, a sus familias ahí, se oía cuando gritaba, que todavía se oyen cuando grita la muchacha ahí, todavía suena. Y esa historia que dice, la que le pasó a la muchacha, que todavía escuchaba por YouTube esa historia, del padre Rayito. Ese padre creo que ya murió hace años. Y tengo muchas historias de él. Bueno, no hay una historia de él, sino como que está pegado con el padre Rayito. Dos historias de él. Y dicen que era el mejor extorsista de Tijuana. Ese es mucho el extorsismo en Tijuana. Ese padre Rayito. Y tengo una historia muy larga que me pasó. where the child sees the crown, yes. There are many stories, like also that... En ese tiempo que me quedaba ahí en esa casa, había unas casas cuidando. Y las cercas de enfrente era pura madera, transparente, madera así de tarimas. Y se miraban por rayitos y se miraban para afuera. Y en la noche estaba ladrando dos perros. Dijen, pues eran como a doce, una de la mañana. Dijen, pues, ¿qué están ladrando? Entonces, cuando yo me salí a ver, desde donde empieza el terreno, donde estaba yo en la casa, en la calle, iba pasando algo, un pantalón luminoso, brilloso de los antiguos, de los antes. Y cuando venía a la discoteca así brillaba. Todo siguió así, y los perros ladraban un montón. Yo no me miraba, puro pantalón que brillaba, muy bonito. Y se fue rumbo a un canal que estaba ahí cerca de la casa. Hasta allá llegó, porque yo no lo vi muy llanto, pero pasó todo lo que es el terreno de la casa que yo cuidaba, donde estaba yo viviendo. Y miraba lo brilloso y tan bonito que era brilloso así. Un pantalón de que bailaban en la discoteca antes así. Y los perros que murían de tanto miedo, lloraban y todo eso. Ladrarme un perro. Bueno, gracias. Les pido de Cris saludos. Cris, aquí de Cristóbal de Las Vegas. Vamos.
Speaker 4:
[08:39] Vaya, pues un saludo hasta nuestros hermanos de Las Vegas que nos están escuchando con historias de terror, misterio y suspenso.
Speaker 7:
[08:47] Sí, estas experiencias que no tienen un lugar específico pueden ocurrir en cualquier parte. Así como el tema que hoy estamos proponiendo. Entidades no identificadas en tu habitación. Las personas nos han reportado presencias constantes de una figura humanoide ubicada al costado de su cama durante siglos de sueños nocturnos. Esta manifestación ocurre principalmente en horarios entre las 3 y las 4 de la mañana. Es una silueta que la pueden distinguir como humana. Hay ausencia de rasgos faciales porque no los pueden ver, no los identifican. A una opacidad total, inmovilidad aparente. No intenta una interacción física. Esto es algo que se ha, por decirlo de alguna manera, documentado a base de los relatos que aquí nos han platicado. La persona despierta de manera espontánea, pero dentro del mismo horario cada noche, en la madrugada de 3 a 4 de la mañana, tiene una sensación de vigilancia constante y la entidad permanece visible incluso bajo iluminación directa, la silueta, porque los rasgos no se le pueden ver. Esto parece inquietante y así lo es. Imagínate despertar y saber que en esa habitación no debe haber nadie más. Y tú estás observando que efectivamente ahí hay alguien. Esto incrementa progresivamente de proximidad, pero tú no ves cómo se desplaza visiblemente. Esta es una situación realmente extraña y terrorífica.
Speaker 4:
[10:43] Sí, solamente puedes sentir el ambiente que se enrarece, un frío inexplicable, un aroma en ocasiones muy, muy fétido, y en otras ocasiones solamente se distingue un aroma como a humedad. Hay cosas raras que suceden también con todos los aparatos eléctricos, los focos parpadean, e inclusive se pueden llegar a tener cortos circuitos. Pero de eso y más vamos a ir platicando y quiero recordarte que no te vayas, que te mantengas aquí con nosotros porque la sesión pasada, el programa pasado tuvimos una manifestación justamente cuando estábamos al aire.
Speaker 7:
[11:33] Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedo Fond 55 2193 59 26. Antes de irnos a la pausa, comentaste, Nacho, de este sonido que nos estremeció en la emisión pasada. No supimos qué fue, sin embargo, muchísimos lo pudimos captar y ya estamos aquí leyendo algunos comentarios en cuanto lo comentaste. Sí, yo también escuché. Mira, María Ángela dice, yo estuve presente en esta emisión. Bueno, ahorita lo vamos a volver a escuchar para analizarlo un poquito.
Speaker 4:
[12:51] Sí, que nos ayuden ustedes a definir de qué se trata, ¿sí?
Speaker 7:
[12:56] Hola, buenas noches. ¿Cuál es tu nombre?
Speaker 9:
[12:59] Hola, mi nombre es Gerardo Aguilar.
Speaker 7:
[13:01] Desde dónde nos escuchas, ¿Gerardo?
Speaker 9:
[13:04] De aquí, de Cabalne de Norte.
Speaker 7:
[13:07] Nos da muchísimo gusto saludarte y saber que quieres contar una experiencia. ¿De qué se trata?
Speaker 9:
[13:14] Sí, de hecho, pues hace mucho tiempo, hace aproximadamente un año yo tuve un accidente. Me caí como trabajo en construcción, me caí de unas escaleras y bueno, ya pasó un tiempo. Los doctores me dieron restricciones de salir temprano de trabajar y todo eso. Yo salía a las dos de la tarde todos los días. Teníamos un vecino que vivía solo. Era, cómo se puede decir, había una casa, estaba en la casa donde vivíamos, pero en la parte de atrás había una habitación donde él rentaba solo. Era un señor de aproximadamente unos 60, 58, por ahí así.
Speaker 10:
[14:12] Sí.
Speaker 9:
[14:14] Por lo regularmente, lo veíamos siempre que llegaba y pues era bien trabajador el señor. Dos, tres veces este, cruzamos palabras, cruzar, cruzamos palabras. Él era muy, se puede decir muy reservado.
Speaker 10:
[14:36] Sí.
Speaker 9:
[14:37] Solo llegaba de trabajar, se iba. Pues yo siempre lo veía porque una vez me preguntó qué me ha pasado, lo de uno, pues tuve un accidente y pues ahora tengo restricciones, tengo el doctor me dijo que tengo que salir temprano y cosas por lo del accidente. Entonces lo veía yo y llegaba del trabajo y yo llegaba y lo que hacía, me metía y pues me recostaba para descansar un poco mi pie. Y pues hubo un tiempo que pues siempre, yo siempre lo veía cada del diario, pues obviamente él estacionaba su auto igual ahí en el parqueamiento donde nosotros estacionábamos nuestros autos, ¿no? Y pues eventualmente siempre lo veía yo. Y hubo un tiempo que salía, que salí, bueno, el trabajo llegaba y estaba su auto ahí. Entonces, pues no, no me cayó de robo. Tal vez esté enfermo o alguien pasó por él, no. Y pasó un día. Después, al otro día salí igual temprano. Volví a ver su coche ahí. Y pues no, no, no hice caso. Yo, este, seguía, pues normal, no, no, no sentí. No sentía yo nada, pues normal. Llegué a mi casa a descansar. Me recostaba y lo, lo de siempre. Y pues pasaron días como, no sé, como un poquito más de ocho días. Y escuché al, al arrendador que llegó y tocó su puerta. Y pues, no, no salió. Bueno, no, se escuchaba que no salió nadie porque pues todo se escucha y estaba viviendo pues atracito de nosotros, ¿no? Pues ya me cayó de raro. Al otro día igual llegué temprano y, y empecé a observar su, su coche. Sí. Veí, vi las llantas, los rines de los autos, cuando no se mueven, se empiezan a poner como, como cafés de, como de suciedad, ¿no? Y, y ya su coche de su rina estaba sucio, y yo sabía que no lo había utilizado. Eh, pues sí me cayó de, de raro. Ya un fin de semana, en la mañana, llegó otra vez el arrendador porque iba muy cedo para allá. Y volvió a tocar. Entonces, pues yo estaba ahí y, y dije, ¿qué hago? ¿Le digo? ¿No le digo? Pues no sabía qué hacer. En realidad, pues yo pensé, dije, ojalá y se haya ido a trabajar a alguna parte, pero no nos dijo. Pero dije, pues, al menos nos hubiera avisado un poco o algo. Entonces, ya empecé a sospechar algo y digo, ¿qué hago? ¿Le digo al señor? Y pues como estamos aquí en Estados Unidos, pues es, pues la pensé mucho, ¿sabes?
Speaker 10:
[18:03] Sí.
Speaker 9:
[18:04] Y pues ya me, me decidí, ya salí, y ya hablé con, con el señor, el dueño de la casa. Le comenté, como no habla mucho español, pues ya le, le empecé a hablar un poquito de inglés. Ya le empecé a decir que me cayó un poquito de extraño y que no había visto al, al señor.
Speaker 10:
[18:24] Sí.
Speaker 9:
[18:25] Ya llevaba un poco, pues más de una semana aproximadamente. Entonces, pues ya me dijo, es que bueno que, que nos avisas. Dice que bueno que me avisas, entonces voy a, voy a ir a tocarle. Y fuimos y lo tocamos y pues no, no, no, no, no salió nadie. Entonces, lo que le dije, digo, ¿usted no tiene llave? Dice, no, no, no, no tengo la llave, pero voy a conseguir a un carpintero para que venga a abrir la puerta. Sí. Pero pues es preocupado, digo, tal vez aiga ido a trabajar a otro lado y pues después regresa, ¿no? Porque está raro. Entonces, pues ya eso fue un sábado en la mañana cuando le dije al dueño de la casa. Y ya el, al otro día me mandó un mensaje como, como a las 10 de la mañana, ya me dijo que ya había contratado al carpintero, que ya habían abierto la casa y que lamentablemente, pues estaba, pues ya había fallecido el señor. Estaba, estaba, pues dice que como dormidito, como, como un ángel, dice, pues tapado con sus cobijas, no sé qué, qué haya pasado, pero ya hicimos la cuenta hablando. Bueno, ya hablé con mi familia aquí, bueno, con los que vivimos ahí, de que quién lo vio, quién lo. Entonces hicimos la cuenta y sí, ya llevaba como unos más de 12 a tres días ahí.
Speaker 7:
[20:08] Y nadie se ha dado cuenta.
Speaker 9:
[20:10] No, pues no, porque como le digo, era muy reservado ese señor y pues era muy calmado, era muy tranquilo. Entonces, pues ya, y pues bueno, ahí va la otra. Entonces, pues yo, donde estaba mi cama, yo no sabía, yo sabía solamente que el señor vivía en la parte de atrás. Pero cuando abrieron la puerta, bueno, por la curiosidad, o es que la curiosidad mató al gato, ¿no? Pues fuimos a ver, no, nos fuimos a asomar un poquito porque estaba abierta la puerta, ya después de que se llevaron el cuerpo y todo. Pues su cama estaba atrás, nada más dividía una pared de donde yo está mi recámara, ¿sabe? Sí. Una pared. Entonces, imagínense yo, pero pues en realidad no sentí nada de, pues nada de extraño en ese tiempo. No, no sentí o que me espantaran algo, simplemente de que después de que me enteré que la recámara estaba, que nos dividía solamente una pared. O sea, digo, entonces ya me empezó a dar, bueno, empezó a dar miedo, ya todo es, pues ya cuando nos enteramos, pues ya en las tardes, pues ya se sentía un poquito pesado ahí, ya como que se sentía raro. Entonces decidimos mejor mudarnos a otra casa.
Speaker 7:
[21:39] O sea, no aguantaron, ¿sintieron alguna presencia o nada más era su gestión?
Speaker 9:
[21:47] No, pues en realidad se sentía algo extraño. Pues en realidad, como le digo, el señor era muy tranquilo, era una persona que, pues no hablaba mucho, pero nunca, nunca se metía con nosotros o igual nosotros nunca nos dijimos ninguna mala palabra o algo así. Pero cuando, le digo, o sea, estuvimos como 13 días ahí sin saber. Ya cuando nos enteramos ya, en realidad, ya en las noches ya se sentía un poquito raro. En realidad pues dejábamos pendidas las luces de la casa porque sí, se sentía raro. Y ya mejor nos conseguimos otra casa y mejor nos mudamos.
Speaker 7:
[22:31] Pues es que iban a estar inquietos y este es el principio para sentirte incómodo. Y yo creo que lo principal es estar tranquilo porque es el lugar que te debe dar confort y que te debe dar la tranquilidad para salir a trabajar, ¿no?
Speaker 9:
[22:52] Sí, sí, claro. Más que nada para descansar y todo.
Speaker 7:
[22:55] Sí, claro.
Speaker 9:
[22:58] Pero luego me acuerdo que hay veces que, bueno, cuando ya nos entramos, ya en las noches, pues, este, pues yo me quedaba así como que se me iba la respiración, me cambió a pasar o eso, como que de repente estaba yo durmiendo y de repente ya no podía respirar. No sé si era por el miedo o no sé, pero algo estaba mal ahí.
Speaker 7:
[23:20] Gerardo, aquí te voy a interrumpir porque tenemos que hacer una pausa. No cuelgues, por favor. El Miedo Fond, 55-2193-59-26. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts?
Speaker 10:
[23:50] Escríbenos a este email, ventas.rcs.com. Ventas.rcs.com.
Speaker 3:
[24:01] Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda.
Speaker 7:
[24:11] Continuamos congelarlo. Antes de irnos a la pausa, decía es que estaba ya inquieto. Esto empezó a hacerlo sentir como que había algo ahí extraño. Pero en la realidad nunca vieron, no sé, algún movimiento, alguna sombra, algo que se relacionara directamente.
Speaker 9:
[24:34] No, no, no. Nada más, como le digo, después, pues ya en realidad, si nos daba miedo salir, pues a la parte de afuera y como ahí sacado su auto. Antes salía yo a llamar en el auto, así de repente, pero ya después pues ya nadie, porque ya ahí había este, pues estaba el coche ahí estacionado y pues de repente sí da miedo. Por eso mejor decidimos mudarnos para otra, otra casa. Pero sí es, se sintía muy, muy inquietante después de que pasó eso y pues pienso que pues su espíritu quedó ahí, yo creo, porque a lo que yo sé, pues el señor no tenía nadie en aquí. Y pues hicimos un poco, publicamos un poco de él para que sus familiares se pusieran en contacto. Y pues sí hubo contacto con sus familiares, pero como ellos vivían en México, es muy difícil que alguien aquí es difícil y es muy caro para mandar un cuerpo para México. Y más que si no tenía nadie o no tenía, tal vez tenía amigos, pero pues es difícil no poner el dinero para que lo envíen, para allá es difícil. Entonces, pues ya aquí ya no supimos qué pasó con él, solo lo último que le pregunté al dueño me dijo que creo que lo había entremado.
Speaker 7:
[26:17] Y es que una persona que falleció en estas condiciones no sabe en sus últimos momentos el sufrimiento que tuvo, pero además él sabía que estaba solo. Entonces quizá el estar en ese lugar no lo dejó trascender, tan rápido como en algunas ocasiones sucede.
Speaker 9:
[26:38] Exacto, de hecho, dice uno de mis hermanos que una vez habló con él y según él dice que llevaba como un poquito más de 20 años aquí, que ya de hecho el diciembre pasado ya se iba para México, ya se va a ir para allá. Dice que ya tenía pensado en irse, pero pues desgraciadamente no salieron sus planes a como él pensaba.
Speaker 7:
[27:06] Pues sí. Oye, qué gusto haber platicado contigo, Gerardo. El que se reporten, nos cuenten lo que han ido. Siempre nos hace sentir agradecidos.
Speaker 9:
[27:17] No, igualmente, Gina, muchas gracias. Que pasen buenas noches.
Speaker 7:
[27:21] Igualmente.
Speaker 9:
[27:21] Hasta luego.
Speaker 7:
[27:22] Saludos a los amigos allá en Carolina del Norte. Gracias por reportarse. Y una persona que fallece de manera intempestiva, solo, y que, fíjate, la encuentren hasta días después, pues muy probablemente él no pudo trascender tan rápido, ¿no?
Speaker 4:
[27:41] Comenta nuestra querida amiga, Delphi Frias. Dice, pues probablemente ni se dio cuenta que falleció. ¿Eso se podría dar? Sí, se supone que sí se puede dar. Se ha presentado, lo que sucede es que son diferentes estados de conciencia y cuando uno deja este plano terrenal en donde nos encontramos, a veces, según se cuenta, no se tiene la claridad como para entender que lo que acabas de vivir es el paso a otra existencia que no precisamente es donde estamos. Vamos a continuar escuchando sus audios. Adelante.
Speaker 11:
[28:27] Quería contar una historia. Es que cuando estábamos chavitos, estábamos unos niños, mi papá me me platicó una historia que le pasó a ellos. Dice que él miró la llorona. Dice que a él le dieron terrenos para vivir. Eran terrenos donde no hay construcción ni nada. Era puro monte, este, y si fueron a vivir ahí y les robaron todo. Dijeron todo, ¿verdad? Me cuenta que casi casi no había un río, ¿verdad? Acá perrumbo de de de Monterrey, acá en Monterrey, en Escobedo, una colonia se llama Pedregal. Pasó eso, hace como unos 25 años. Dice que se fueron a vivir ahí y les robaron todo en la madrugada. Y luego él le dijo a mis tíos, pues vamos, porque dejaron varias cosas así, a ver si regresan los ladrones en la madrugada. Y ellos se escondieron ahí. Y dice que en la noche, ya en la madrugada, como a las 3 de la mañana, escucharon un llanto. Pero no así como dice, como dicen que hay mis hijos, no. Que le dice, que le dice, aahhh. Y le dice que se escondía y dice, Appa, que vio a la llorona que iba pasando así por la calle. Pero que no, no, acuérdate que no le vio la cara, no le vio nada, nada. Nomás vio así la blanca, así blanca. Acuérdate de nada, acuérdate de cómo era una sabana blanca flotando. Y que así iba, iba, iba, iba, iba, iba y se fue, así se fue. Pero eso me lo contó mi Appa y dice que sí. Yo a veces lo digo con él y dice, no, sí, sí, yo miré la llorona, la miramos así. No le dirá que no hay nada, pero cuenta que así una madrugada, como no había luz, no había agua, no había nada tan oscuro. Pero más se miró así lo blanco donde iba así, así. Acuérdate que así este el llanto, hablando el llanto y así como flotando. Esa historia me la contó mi Appa. Este eso pasó acá en Escobedo hace 23 años. Saludos.
Speaker 4:
[30:32] Saludos, mi querido amigo. Hasta Escobedo. Fíjate, Gina, cómo muchos han descrito esta presencia de la Llorona como una mujer que flota con un velo blanco. Otros la ven caminar así a un costado de unos riachuelos o de algún lugar donde hubo agua. Pero esta figura de un velo blanco, que también es de algunas proporciones muy, muy grandes, es decir, que no nada más es como si fuese un pañuelo, una pañoleta, no. Adquiere inclusive el tamaño, las dimensiones de una persona. Y eso es frecuente también. La pregunta es, ¿por qué se ve así como una especie de velo blanco? A ver, amigos, ¿qué opinan ustedes?
Speaker 7:
[31:27] Buenas noches. Me interesa saber si le darán seguimiento a la psicofonía que se escuchó en la emisión pasada. Quedé algo inquieto y curioso para estar pendiente de la transmisión. Soy el chico que contó el relato de la brujería, por si no me recuerdan. Hasta hoy pude escuchar el podcast y me percaté del ruido. Ya que en la llamada yo no escuché nada. Le comento porque escuché en el programa que dijeron que el día de hoy lo iban a tocar.
Speaker 4:
[31:57] Claro.
Speaker 7:
[31:58] Para ver si me pueden enviar el link. Ok. Mira, él fue quien contó el relato cuando escuchamos esa psicofomía.
Speaker 4:
[32:06] Sí, claro, que en un momentito más lo vamos a escuchar todos juntos para poner a todos en contexto, verdad, de lo que sucedió esa noche que realmente estuvo espeluznante porque nadie nos desesperábamos, nadie se imaginó. Y así nos ha pasado varias veces que estando en transmisión, en plena transmisión se escuchan sonidos. Muchas de las ocasiones, soy honesto, ustedes son los que nos advierten que se oyó algo porque nosotros al estar en la conversación, en la charla, pues no escuchamos lo mismo que ustedes. De hecho, nosotros transmitimos con audífonos y tratamos de escuchar la voz de quien nos está narrando. Sin embargo, ya lo que les llega a ustedes es diferente. ¿Pero. qué pasó? Esa noche sí nos percatamos, sí escuchamos el sonido porque venía directamente del teléfono. Recuerdo yo que hasta le pregunté a nuestro amigo si estaba solo, si se había movido, porque fue demasiado evidente. Ahorita en un momentito más lo vamos a escuchar. Mientras tanto.
Speaker 7:
[33:31] También tenemos a través del miedofón mensajes con relatos que nos están mandando. Buenas noches Gina y Nacho. Me llamo Roberto Vargas. Tengo sesenta y ocho años, vivo en el Catepec. Esto que les voy a platicar cuando yo tenía dieciséis años, en un día de San Juan, uno de mis primos me platicaba que sabría un encanto en el cerro. Yo al principio no le creía, pero en mil novecientos setenta y tres subimos al cerro, como a las ocho de la noche. Nos acomodamos arriba de la cueva de Resvaloso y platicándome, me decía mi primo, no vayas a gritar, no te vayas a echar a correr, porque nos convertiremos en piedra. Nos alcanza el encanto y a las tres de la mañana que se abre el encanto de la cueva. Se iluminó, entraban y salían hombres y mujeres con costales de maíz, de frijol, cacahuate, calones de gasolina. Sus carretas afuera las estaban llenando con lo que estaban comprando. Y mi abuelo siempre me platicaba que lo que sacaban del encanto se convertía en oro. Esta es una de las historias que tengo en el pueblo de San Francisco de Asís, Puebla, que tengan una excelente noche. Fíjate esto que ya se ha conformado como una leyenda. Nuestro amigo dice, yo lo viví y nadie me platicaba. Vi cómo la gente acarretada les llevaba cosas, porque eso supuestamente después se iba a convertir en oro.
Speaker 4:
[35:04] Así es, Gina, supuestamente se convertiría en oro y, pues, se ha transformado en otras cosas. Y vamos a escuchar Sam también. Vamos a continuar con más audios que nos han llegado.
Speaker 6:
[35:20] Amigos todos, amigos de Miedo Team, les saluda Laura Mendoza Núñez. Y hoy quiero platicar con ustedes tomando en cuenta que Salvador está platicando su experiencia, que está tan interesante de un acontecimiento que nos sucedió en la familia. Fue algo indirecto, pero tuve un conocimiento, mucho mayor, sobre estas creencias que vienen de otros lados y que se han ido asentando desde la época colonial a lo largo de todo lo que hoy conocemos como Hispanoamérica, desde Cuba, Brasil, Colombia, México, en muchísimos, muchísimos lugares, este tipo de religiones que combinan los dioses africanos con los santos de la religión católica y cómo han ido ganando un terreno muy, muy importante porque hay ya muchas personas que pertenecen a estas comunidades religiosas. Recuerdo muy bien que en el año 2019 mi mamá estaba buscando a alguna persona que quisiera rentar una casa pequeña en el centro de la ciudad de Querétaro. Yo, a través de una colega, una compañera de trabajo, conocía a una chica de origen peruano. Me dijo, mi amiga, fíjate que en la otra universidad donde yo trabajo, una universidad privada, aquí en la ciudad de Querétaro, conozco a esta doctora, doctora en filosofía, doctora en humanidades, y ella está buscando una casa. Ahorita está compartiendo departamento con una amiga en Común y ya quiere tener ella su propia independencia pero quiere que sea aquí en el centro porque quiere que le quede igualmente cercano al trabajo. Yo la contacté a la chica y le encantó la casa que mi mamá ofrecía. De inmediato se fue para allá, hizo el contracto con mi mamá y le dijo, le dijo verdaderamente, señora, yo voy a venir únicamente, casi casi que para dormir y bañarme. Como yo le ayudé a cambiar algunas cosas de el departamento donde vivía en el centro de la ciudad también a la casa de mi mamá. Nos trajimos algunas de sus cosas en el carro, otras obviamente las trajo un camión de mudanza. Y me estaba comentando una vez, porque ella era una asidua lectora, sobre una experiencia que tuvo cuando llegó a Cuba. Ella, siendo peruana, ya había estudiado en diferentes lugares, tanto su licenciatura como su maestría, sus doctorados, en fin. Pero su maestría la cursó en una universidad en Cuba. Cuando llegó a la ciudad de La Habana, obviamente buscó un lugar también para alojarse. Y una familia maravillosa de dos señores mayores, que eran pareja, el señor y la señora, eran personas tan amables, eran personas verdaderamente que la hacían sentir en familia. Ella lo llamaba Padrino y Madrina. Y dice que tenían una casa muy grande, pero que ella siempre que llegaba de la universidad, veía que había personas sentadas en el patio esperando a su madrina. Dice yo cómo entraba, rápido, ya cansada que venía de la escuela, rápido me iba a mi habitación, etcétera. Cuando salía yo también a la escuela y había personas esperándola. Bueno, una vez dice que su padrino la llevó a algún lugar a hacer algunas compras a traer cosas para la casa. Entonces empezó a dar cuenta de que el padrino hacía observaciones, por ejemplo, mira, si tú ves este tipo de cosas tiradas en la calle, cruzate. Pero él dijo ay, padrino, pues nada más una bolsa de basura. Pues sí, pero tú no sabes que podrá tener esa bolsa de basura. Hay que ser precavidos. Y se iban por otro lado. Entonces mi amiga comenzó a darse cuenta de que él era muy perceptivo y de que siempre estaba advirtiéndole cosas. Mira, tal cosa significa X, tal postura o posición de un objeto en la calle o etcétera, significa tal cosa. A veces dice que ella sentía que ay, como que exagerado, pero después ya como empezó a darle sentido a las cosas que el padre no le decía. Bien, una vez, ya tal vez tenía tres, cuatro meses, dijo, madrina, no quiero ser impertinente, no quiero ser una metiche, pero quisiera preguntarles a qué se dedican usted y mi padrino, porque yo siempre veo que viene mucha gente, que están aquí en el patio, etcétera. Y le dijo, ay, hija, lo que pasa es que vienen y nos hacen algunas consultas sobre nuestra religión. Y le dijo, pero bueno, si tú quieres conocer un poco más, te vamos a invitar a una ceremonia el domingo. Así que vístete de blanco, prepárate y vas a ver qué bonito es todo. Vamos a ir a una ceremonia para que tú conozcas y no tengas dudas sobre lo que es. La madrina tenía a su mamá, una señora mucho mayor. Dice mi amiga que yo creo que ella calculaba que la señora, la mamá de la madrina tenía entre 95 y 105 años, Gina y Nachito. Entonces, obviamente, también la recibió y la quiso como una nieta. Entonces, ella se había encariñado, mi amiga, con estas personas muchísimo. Llegó ese domingo, el tan esperado domingo. Algo que advirtió mi amiga fue que los padrinos siempre estaban vestidos de blanco. Pero dice, allá con el calor, allá en un ambiente tan tropical, obviamente yo decía, pues es el blanco un excelente color para sentirse fresco, para que se vea limpio. En fin, le dieron un vestido blanco, le dijeron cómo atabiarse, qué tipo de accesorios llevar. La abuelita, es decir, la mamá de su madrina, como que la vistió, le dijo, etcétera. Llegaron al templo, dónde iba a ser la ceremonia. Dice mi amiga que ella vio pues un templo muy grande, blanco. Tal vez si uno entraba en ese templo, diría es un templo cristiano, es un templo católico, muy normal. Pero a la hora que iba a empezar la ceremonia, mi amiga comenta, amigos, que la mamá de la madrina la abrazó. Y en ese momento ella cayó en un letargo tremendo, no volvió a saber de sí misma. No sabe cuánto tiempo pasó, nunca se desmayó, nunca se puso mal. Hagan de cuenta que cayó en un sueño muy profundo. Dice ella que nunca supo cuánto tiempo transcurrió. Ella en su sopor, ella en su sueño, ella en esa casi inconsciencia escuchaba. Pero eran como música lejana, palabras, etcétera. En un determinado tiempo, dice que volvió a sentir el brazo de la mamá de la madrina y le dijo, hija, te quedaste dormida. Entonces ella como que despertó, como que dijo, ay, Dios mío, ¿dónde estoy? ¿Qué pasó? Y que le dijo, señora, creo que me quedé dormida. Y le dijo, sí, hija, he estado tratando de despertarte porque te perdiste la ceremonia. Y entonces ella se quedó así como, pues, ¿qué pasó? ¿Cuánto tiempo transcurrió? Ya cuando ella fue consciente de todo ese tiempo, dice que fácilmente pasaron 3, 4 horas. No. Nunca le comentaron absolutamente nada después. Ella dice que nunca tuvo nuevamente la curiosidad de preguntarles qué había pasado en las ceremonias y la podían volver a llevar. En fin, dice no saber si fue algo a propósito. No se lo puedo explicar. Pero esa fue su experiencia en Cuba con personas que practicaban esta religión con todo ese sincretismo de lo hispanoamericano, de lo nativoamericano e igualmente de esa cultura, esa religión traída del África. Queridísimos Gina y Nachito, amigos radioescuchas, les agradezco de corazón haberme escuchado. Espero que esta experiencia de mi queridísima amiga les haya gustado.
Speaker 4:
[44:11] Claro.
Speaker 6:
[44:11] Mi amiga únicamente vivió en esa casa rentada a mi mamá tal vez como seis meses. Después supimos que tenía que cambiar de trabajo a otro lugar. No hemos vuelto a saber de ella. La última vez que recibí noticias de ella fue durante la pandemia. Me preguntó cómo estaba mi mamá, mis hermanas, que nos recordaba con mucho cariño, y que esperaba muy pronto volver a contactarlos.
Speaker 4:
[44:41] Muy bien.
Speaker 6:
[44:42] Hace ratito cuando estaba hablando Salvador, sí se escuchó una especie de gruñido, Nachito. Fue un ruido extraño. Amigos queridos, les agradezco a todo y les mando un gran saludo. Soy Laura Mendoza Núñez.
Speaker 4:
[44:57] Gracias, mi amiga. Vaya, pues sí, justamente lo que comentábamos hace un momento de la psicofonía que se metió en nuestra transmisión. Ahorita lo comentamos. Vamos a la pausa.
Speaker 7:
[45:14] Y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos escucharon una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El miedo con 55-2193-59-26.
Speaker 4:
[45:48] Hola, soy Chumel Torres. Escucha la radio de la República cuando y donde quieras.
Speaker 1:
[45:54] Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación.
Speaker 3:
[46:21] Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda.
Speaker 7:
[46:33] Situaciones que no tienen explicación lógica y que aquí estamos reunidos de cualquier parte del mundo. Y para ello, pues dicen que para muestra un botón, pues nos vamos a Colombia.
Speaker 4:
[46:47] Ah, muy bien, claro que sí. En esta mano peluda cada vez más internacional que nunca. Y justamente, a ver, vamos a ver a quién tenemos en la línea. Buenas noches.
Speaker 12:
[47:02] ¿Cómo están? No supe qué les pasó lo de la psicofonía. Hasta ahora me enteró.
Speaker 4:
[47:06] Sí, mi amigo. ¿Eres tú?
Speaker 7:
[47:11] Néstor.
Speaker 4:
[47:11] Néstor.
Speaker 12:
[47:13] Nelson, Nelson. Sí, soy yo.
Speaker 4:
[47:14] Ah, Nelson.
Speaker 12:
[47:15] Ah, Nelson.
Speaker 4:
[47:16] Muy bien, mi querido Nelson.
Speaker 12:
[47:17] Sí, soy yo.
Speaker 4:
[47:19] O sea, ¿tú no tuviste la oportunidad de escuchar la psicofonía?
Speaker 12:
[47:23] No, no, no, no, no, yo ayer estaba ocupado y no me quedó tiempo de conectarme, que está en una cosa aquí, el trabajo y no me puede conectar.
Speaker 4:
[47:30] Ah, bueno, no te preocupes. Y está siguiendo el programa. Entonces, en un momentito la vamos a escuchar juntos, esa psicofonía, para que nos den su punto de vista, mi querido amigo.
Speaker 12:
[47:43] Sí, no, no, no, interesante. Nunca he tenido esa experiencia de la psicofonía ni nada, solo las fotos y lo que yo he visto, aunque sí he visto estas cosas.
Speaker 4:
[47:51] Muy bien, ¿y esta noche nos vas a compartir algo?
Speaker 12:
[47:55] Ah, sí, claro que sí, muchachos, imagínense que el sábado, sí, el sábado me pasó algo como raro, pues fui a buscar una, a comprar unas cosas que necesitaba para la oficina, el computador y eso.
Speaker 4:
[48:07] Sí.
Speaker 12:
[48:07] Entonces decidí pasar a saludar a alguien, a una amiga mía que yo tengo que a mí me gustan mucho las hatas y todo eso, todo ese tipo de esa ropa, de ese estilo árabe y esas cosas.
Speaker 4:
[48:18] Ah, ok.
Speaker 12:
[48:18] Pues yo no lo hago por nada de soterismo, nada, sino simplemente porque me gusta. Entonces fui de donde ella y pues ahí donde ella se surten mucho todo este tipo de gente que hace el trabajo sotérico, digamos lo así, compran los trajes y las cosas para verse así todos espirituales y bueno, ese tipo de, de cómo decirlo, como rama laboral, por aquí no suene tan feo.
Speaker 4:
[48:41] Sí, muy bien.
Speaker 12:
[48:44] Sí, incluso hasta brujos famosos de acá que hacen programas de televisión, bueno, se surten con ella. Entonces me contó ella que una cliente de ella le vaya unas como unas como una novena, digamos lo así de Los Ángeles y que tenía que prender unas velas, unas cosas. Y que ella la recibió y no, pues no le puso atención. Y yo digo, ¿y las va a prender y va a hacer las cosas? Y yo le digo, sí, sí, sí, yo lo hago y no sé qué, pero las dejó guardadas en una esquina del mostrador y nunca las utilizó ni nada. Y me dijo que estaba durmiendo cuando sintió que la habían levantado y la habían tirado otra vez en la cama y se había descuartado en la cama. Y enseguida había puesto las velas y había hecho la novena y todo lo que le habían dicho que hiciera.
Speaker 4:
[49:26] Mira nada más.
Speaker 12:
[49:27] Y como de curioso, yo la verdad no soy muy espiritual que digamos, pero yo respeto mucho las culturas.
Speaker 4:
[49:34] Sí.
Speaker 12:
[49:34] Y a mí siempre, digamos, ella sacó un esquema que llama eso, una manilla del ojo turco y me la regaló. Me dijo, para usted, que no sé qué más. Y yo veo que su energía y me la regaló. Yo que como todo sorprendido. Y no es la primera vez que me pasa a mí en México, en el mercado de Sonora, un señor me regaló una piedrita. Me dijo, mire, para que tenga la prosperidad y no sé qué más. Pero regalado. O sea, yo no la estaba pidiendo ni nada.
Speaker 4:
[50:00] Sí, sí, sí. Es que así son como se supone que debes aceptar uno de estos amuletos. Regalado. Siempre funciona más cuando es regalado porque lleva una intención. Supuestamente, la intención es que te vaya bien, que si te la dan es porque te aprecian, porque les caíste bien, por alguna razón de ese tipo.
Speaker 12:
[50:25] Sí, claro, no, no, y como la película Indiana Jones, uno siempre tiene que respetar todas las culturas así no esté de acuerdo con ellas, sino siempre darle respeto y devoción a sus dioses o a lo que tengan. No, hay que respetar lo que los demás piensan también.
Speaker 4:
[50:45] Sí, sí, por supuesto, no está en tu papel evangelizar, a menos de que se hacía en tu misión, ¿verdad? Pero cuando no lo es así, pues al contrario, agradeces con humildad y muy amable, muy gentil por tu obsequio, porque hay que ser groseros. Muy bien.
Speaker 12:
[51:04] Sí, sí, sí, pero sí me sorprendió eso, porque igual, seamos honestos, eso no era una mercancía barata, o sea, siempre esos costositos. Y no, y pues para alguien de su negocio, sacar a darselo y regalárselo, uno me quedé como sorprendido. Yo como que no, no, yo no lo quería aceptar, pero pues, ¿cómo le dició a alguien que no?
Speaker 4:
[51:23] Exactamente, sí, tienes razón. A veces hay que ser muy diplomáticos, mi querido amigo.
Speaker 12:
[51:29] Ah, y tenía otra historia que me la contó mi abuela hoy.
Speaker 4:
[51:33] A ver.
Speaker 12:
[51:33] Lo que pasa es, no sé si ustedes se ubican aquí en Bogotá, el cerro de Montserrate, es la montaña más alta de la ciudad.
Speaker 4:
[51:40] Bueno, no lo ubicamos, amigo, ¿pero. hay algo extraño con él?
Speaker 12:
[51:45] Sí, lo que pasa es que mi abuela me contó que cuando ella era niña, uno de los obreros de la vinca de ellas, pues, ella es mi abuelo, el papá de ellas, mi tatarabuelo, por cuestiones de la violencia aquí en Colombia, lo asesinaron a tempraneda y el dejó a seis mujeres, incluida la esposa, ellas niñas, y pues la esposa tuvo que hacerse el rente de todo. Entonces, ellos tenían propiedades aquí en Bogotá y las de allá. Y resulta que un señor que trabaja aquí en Bogotá fue a trabajarles allá. Y él les contó que en esa época, estamos hablando de 1940, 50, Monserrate fue deforestado para construir las casas que hay alrededor de la candelaria. Toda esa madera salió del cerro. El señor contaba que él estaba en una, como decir, a las seis de la mañana porque la gente iba allá. Como eso, no tenía dueño a cortar madera para meterla abajo en la plaza. Y resulta que él se encontró dos gallinas grandes. Sí. Y que resulta que le hablaron. Y le dijeron llenos a tal casa allí en la candelaria y no sé qué. Y nosotros le pagamos. Y él la escogió y las llevó a la casa. O que han dicho que las casas de la candelaria, si los ubicos son casas coloniales de esas puertas inmensas de dos metros y esa madera gruesísima y todo eso. Ajá. Entonces él las llevó a la casa donde le dijeron. Y le dijeron, pásense a las 12 y le tenemos su plata por el cuadro. Y resulta que él fue allá, las dejó y pasó a la hora que le dijeron. Y le salió una señora alta, mona, rolla de ojos azules y le dio el dinero. Entonces decía mi abuela que eran brujas. No sé si me dirán si es una leyenda o no, o si tendrá algo de realidad.
Speaker 4:
[53:26] Mi querido amigo, fíjate que sí, es una leyenda, pero las leyendas, acuérdate, que traen un poquito de mito y un poquito de realidad. ¿Por qué? Primero, dice que las gallinas le hablaron.
Speaker 5:
[53:43] Sí, exactamente.
Speaker 4:
[53:45] No hablan.
Speaker 12:
[53:45] La gallina me habla muy bien, estoy riendo.
Speaker 4:
[53:47] Claro. Ahora, te voy a decir algo. Se supone que sí hay algunas personas que son capaces de transformarse en alguna criatura, en un animal. Puede ser un perro, un guajolote, una gallina, a veces en un búho. Y sobre todo, ese tipo de características se les atribuyen a dos figuras esenciales en el esoterismo. Uno es el los nahuales o el nahualismo, y otra son las brujas que tienen esa capacidad. Que no necesariamente estamos hablando de las mismas brujas que te hacen un amarre, un trabajo de esos para fastidiar a alguien o para quitarte algún embrujo, ¿verdad? Sino que nos referimos a esas brujas que tienen un conocimiento ancestral y que pues es tal su conocimiento que llegan a la capacidad de poderse transformar en algún ser vivo diferente a un humano. Entonces, podría ser, amigo, podría ser. Ahora todo cuadra, ¿no? Perfectamente según la historia y de acuerdo a pues tantos y tantos testimonios que aquí hemos escuchado juntos, podría ser que se trataba de unas brujas y efectivamente les hizo el favor, no sabemos cuál haya sido la condición para que llegaron ahí. Lo que es verdad es que ellas cumplieron su palabra de pagar el favor, ¿cierto o falso?
Speaker 12:
[55:16] Y otra cosa que quiero preguntarles es que, digamos, no sé, uno se ve por los vampiros, a las seis de la mañana tal vez ya no podrían volar o algo así, por eso tuvieron que refugiarse y recurrir al señor a quien los llevaron. Pregunto, yo no sé.
Speaker 4:
[55:30] Bueno, en este caso es un fenómeno diferente, eso del vampirismo sí trae también mucho.
Speaker 12:
[55:36] No, pero yo me refiero a que la luz al amanecer y eso de pronto ellas ya no podrían volar o algo así para devolverse, porque si vuelan, pues se pueden devolver volando. Digo yo, ¿no? O sea, digo yo como observación.
Speaker 4:
[55:48] Bueno, es que también depende de la capacidad de la bruja, porque en vez de ser una gallina, tendría que ser un tecolote, un águila, un animal de esas especies que sí pueden atravesar grandes distancias a través de su vuelo. Pero nosotros conocemos y sabemos que las gallinas, si acaso pegan unos brincos grandes, aleteando muchísimo, con mucho esfuerzo, y avanzarán, no sé, tres, cuatro, cinco metros.
Speaker 12:
[56:17] Y que nosotros, o sea, lo que ustedes llaman el guajolote, nosotros les decimos piscos, que es como una gallina grande, como el pavo real, más o menos, es la descripción que le dan a las brujas acá.
Speaker 4:
[56:27] Ajá. Bueno, sí, es más o menos como una gallina, pero tiene unas características distintas. El guajolote es muy, muy pesado. Tiene su parte superior, es decir, su extremidad superior, la cabeza. La tiene completamente sin vello, sin plumaje, así como carne viva, llena de como de verrugas.
Speaker 12:
[56:53] Como un condor, lo que nosotros aquí tenemos es un condor.
Speaker 4:
[56:55] Oh, sí, también, también es muy semejante, sí. Bueno, es en esa parte semejante, ¿no? Sí, exacto, mi querido Nelson.
Speaker 12:
[57:04] Sí, nosotros tenemos como la parte del Cerro de Montserrat, sí tiene varias leyendas de brujas, de sustos. Incluso yo ahí le tome la foto a unos ovnis, pero pues no sé más. Incluso ya también ahorita hay mucha, ¿cómo se llama? ¿cómo decirle eso? Esas historias que nacen por la... porque la gente quiere hacerse famosa, entonces ya dicen que en Montserrat hay vampiros, hombres, lobos y todo ese tipo de cosas.
Speaker 4:
[57:28] Leyendas urbanas. Nelson, Nelson, aguántame tantito, necesito ir a la pausa, no te vayas, espérame.
Speaker 12:
[57:34] Claro, claro, claro.
Speaker 7:
[57:36] El Miedofon está listo. 55-2193-59-26.
Speaker 4:
[58:19] Ya estamos de regreso con ustedes y tengo la línea desde Colombia. Nuestro amigo Nelson, ¿estás ahí?
Speaker 12:
[58:25] Sí, aquí estoy. Es que precisamente estaba recordando una historia que, o sea, el centro de Montserrat de ahorita es un lugar turístico. Entonces lo compró, lo compró el distrito, como decir, la ciudad lo compró y lo convirtió en una reserva forestal. Pero hace como 20 años ahí vivía la gente. O sea, la gente tenía sus parcelas y los domingos o los días de fe la gente ponía restaurantes y cosas para venderle a las personas que subían. Ajá. Una vez nosotros subimos y resulta que había un señor donde siempre tomábamos caldo. O sea, nosotros aquí le llamamos caldo a lo que ustedes llaman como el... Sopa. Sí, es una sopa, es una sopa. Sí, es una sopa con costilla, papa y pie, pollo a veces.
Speaker 4:
[59:10] Ah, bueno.
Speaker 12:
[59:11] Y cilantro.
Speaker 4:
[59:12] También puede ser un caldito.
Speaker 5:
[59:13] ¿Qué se llama para la cruda?
Speaker 12:
[59:16] Para salvar la cruda. ¿Cómo se llama eso?
Speaker 4:
[59:18] Ajá, sí. Un consomé, un menudo.
Speaker 12:
[59:22] Es la que, el consomé y el menudo eso, eso más o menos.
Speaker 4:
[59:26] Ok.
Speaker 12:
[59:26] Y resulta que una vez llegamos y la señora dijo no, ¿le decido. dónde está su hijo? No, se dijo no, se quería levantar porque es que anoche lo asustaron. Y resulta que nosotros teníamos una aquí en Colombia, está la Plaza de Toros abajo, en el centro, que siempre, o sea, de Montserrat ahí son como 20 minutos caminando por la parte plana y se hacen cuentas que uno tiene que subir la montaña. Y a veces en la Plaza de Toros hacían lucha libre. Entonces la gente del centro se iba a ver la lucha libre y en la noche salían tipo 10, 11 de la noche, desde allá se venían subiendo hasta sus hogares.
Speaker 5:
[59:59] Sí.
Speaker 12:
[60:00] Dice la señora que ellos salieron de la lucha libre, los muchachos, y ellos, como vivían en Montserrat, pues él salió de allá, subió toda la parte del centro, iba subiendo a la casa cuando de pronto los matorrales se movieron y vio un pájaro grande que voló y entonces él subió corriendo hasta la casa y llegó a la puerta de la casa, le abrieron la puerta y se desmayó. De verdad es que se lo asustaron a un chico así al levantado.
Speaker 4:
[60:23] ¡Caray! ¡Qué cosa!
Speaker 5:
[60:28] Sí, sí, sí.
Speaker 4:
[60:29] Guau, ¡amigo! ¡Muy bien!
Speaker 12:
[60:32] Pero ya ahorita de su estadístico ya ese tipo de que la gente vio ahí eso ya está prohibido, ya no es como antes. Pero sí, sí hay leyendas y todo ese tipo de cosas.
Speaker 4:
[60:42] Oye, ¿y por qué lo prohibieron?
Speaker 12:
[60:45] No lo prohibieron, el distrito decidió comprarles a la gente las parcelas y convertirlos en una zona turística.
Speaker 4:
[60:51] Oh, ¡ya!
Speaker 12:
[60:52] Y ya tú subes y creo que encuentras la comida y las cosas arriba. Montserrat es más o menos, no sé si se ubican con esa película de Clint Eastwood, donde las águilas se atreven, que era un castillo arriba de los nazis que bajaban en telesférico. Es una película de la antigua, es más o menos de esto, sino que allí se ha ido la manera de uno caminar y subir hasta el cierre. Y mucha gente lo hace por devoción. Hay gente que sube de rodillas, hay gente que sube sin zapatos, y entonces por la devoción al santo, al señor de Montserrat, que conceden milagros y bueno, todo lo que trae la religión en sí y la devoción de las personas.
Speaker 4:
[61:30] Claro.
Speaker 12:
[61:32] Incluso uno subía allá y hay placas de marmón que dicen esta placa, es gracias al señor de Montserrat porque me curé y está gratis porque yo conseguí trabajo y así.
Speaker 4:
[61:40] Ah, van y agradecen el favor.
Speaker 12:
[61:43] Sí, sí, sí, sí, sí, sí, en honor al santo, al señor de Montserrat, como se dice, también tiene varias leyendas que aquí en Bogotá, una vez nunca quiso no yo vi, y entonces bajaron al santo y a los tres días yo vió, pero cuando lo dejaron en la iglesia de la cantelaria, el santo apareció otra vez arriba en el cerro de Montserrat porque no le gusta que lo bajen de allá, y bueno, todo ese tipo de leyendas.
Speaker 4:
[62:06] Muy bien, qué interesante.
Speaker 12:
[62:08] Y al frente tenemos una réplica de Guadalupe también, que está la virgen de Guadalupe al frente de Montserrat.
Speaker 4:
[62:17] Sí, fíjate, sí, México es muy guadalupano, tú lo sabes, mi amigo.
Speaker 12:
[62:21] Sí, sí, sí, claro.
Speaker 4:
[62:23] Y pues qué interesante. Oye, pues nos va a gustar mucho que nos sigas contando algunas leyendas de ya de Colombia, mi querido amigo.
Speaker 12:
[62:33] Como dato curioso, nosotros también tenemos la Virgen Negra y el Cristo Negro, pero aquí no tienen la connotación esotérica ni negativa que tiene allá en México. Aquí el Cristo Negro es el señor de Buga, Milagroso de Buga, y la Virgen Negra es de Pereira, de la Basílica o lo sé qué de Pereira, pero no tienen esa connotación esotérica, son normales. O sea, no tienen nada de oculto ni nada de esas cosas.
Speaker 4:
[62:57] Ah, ok. Bueno, muy bien. Pues me encantaría que más adelante, mi querido Nelson, nos vayas platicando historias, anécdotas de todo lo que en Colombia podemos encontrar.
Speaker 12:
[63:12] En Montserrat sí es difícil, por lo que te digo, ya la gente la sacaron de ahí. Entonces ya uno no tiene como ese contacto, porque uno va a un pueblo y la gente le cuenta. Sencillamente uno se sienta y la gente no se, yo tengo esa habilidad que la gente me cuenta.
Speaker 4:
[63:24] Guau, pues.
Speaker 12:
[63:25] Miren que aquí para allá está el que hablo. O si no vaya, ya hable con tal señora que ella le pasó tal cosa y se lo juro que uno vaya a hablar con la señora y le cuenta a uno las cosas. Y uno, guau.
Speaker 4:
[63:34] Sí, muy bien. Bueno, pues hay personas como tú, mi amigo, que tienen ese imán para atraer la charla con las personas, mi querido amigo. Eso no es tan fácil.
Speaker 12:
[63:47] No, es que el sabio me pasó una vez. Yo fui y me dijo a una señora, yo le cuento a usted porque yo veo que usted es una persona seria que lleva la peña de huayca como a las 3 de la mañana, había unas luces que se movían y no le contaba a nadie porque la gente se burla de mí y empieza a decirme que yo que me he fumado y que no sé qué y que en qué ando, me decía la señora.
Speaker 4:
[64:05] Mira, nada más, pues sí, regularmente eso suele suceder con las personas que tienen experiencias paranormales y no tan fácil se les cree. Es una de las razones por las que este programa ya lleva, pues, más de tres décadas, mi querido amigo, porque aquí sí los escuchamos, sí les creemos, entendemos que hay una gran diferencia y una diversidad entre cada fenómeno, pero es algo que existe.
Speaker 12:
[64:35] Pero yo, o sea, yo en lo que los he escuchado a ustedes, me da cuenta que el 70% de la gente dice la verdad. Mientras que lo que no vaya aquí, porque aquí la gente llama a decir que, les pongo un ejemplo, que yo vi a un marciano en el Zócalo y el marciano entró a comer tacos ahí en la esquina de no sé dónde. Y así más o menos es como el tipo de testimonio que uno ve aquí en Colombia, como por llamar la atención, no sé, cosas así. Mientras que yo veo que allá la gente es auténtica, y la gente, no, yo lo vi, yo tal cosa, yo...
Speaker 4:
[65:07] Digamos que sí, efectivamente, lo platicamos de manera más seria. La gente que regularmente comparte sus experiencias es porque están convencidos de que le sucedió.
Speaker 12:
[65:18] No, y aquí la gente toma esas experiencias así, y como son llamativas, por ejemplo, si te dicen que hay un vampiro en no sé dónde, pues, obvio, eso llama la atención, por las películas, por X, Y, entonces los investigadores entre comillas le dan bombo a eso, pero no se dedican a averiguar las historias reales, por ejemplo, lo de las brujas, o de los hechizos, o de ese tipo de cosas, que eso es más real que un vampiro. O sea, yo no es que diga que no crea, o que no existan, o que no sé qué, pero esto es Latinoamérica, y nosotros no tenemos esas creencias. Yo eso llegó de Europa. Pues en mi concepto, no sé si yo estoy equivocado o tal cosa, pero me parece que es una tendencia que viene más de Europa, porque los nahuales de usted se semejarían más como al hombre lobo y a ese tipo de leyendas.
Speaker 4:
[66:02] Pero no tenemos nahuales. O no los han descubierto.
Speaker 12:
[66:09] Hay mitos en la costa del hombre caimán, un hombre que se convierte en caimán, en compadrilo.
Speaker 4:
[66:16] Sí. ¿Y hay alguna razón?
Speaker 12:
[66:18] Le llaman Moana. Y, ¿señor?
Speaker 4:
[66:22] ¿Hay alguna razón por la que se convierte en compadrilo? Es decir, él es practicante de algún tipo de magia o esa persona.
Speaker 12:
[66:30] Puede ser chamán o algo así.
Speaker 4:
[66:32] Exacto.
Speaker 12:
[66:32] Le llamamos chamán o gru. Y el nombre caimán. Y no creo que más. Y para la Amazonas está la leyenda de que los delfines de la Amazonas se salen de ese en cuando se convierten en personas y de ahí hablan con la gente y se llevan las mujeres jóvenes y los hombres jóvenes para llevárselos dentro de la Amazonas. Esa es la otra leyenda.
Speaker 4:
[66:54] Ok, muy bien. Pues sí. Y si hay gran semejanza. De hecho, ese hombre caimán aquí, si tú lo platicaras aquí, te van a decir es un nahual, ¿verdad?
Speaker 2:
[67:07] Sí, sí, sí, en fin.
Speaker 4:
[67:08] Que también los nahuales tienen tints de chamanismo, es decir, un nahual podría ser un chamán.
Speaker 12:
[67:17] Ah, ok. Pero nosotros digamos que, por lo que te digo, aquí la gente no le hace investigación a eso, sino pues hay un vampiro en Montserrati. No, venga, yo voy a averiguar qué es el vampiro en Montserrati, pero antes de eso hay historias que realmente son de acá, solo que hay que investigarlas.
Speaker 4:
[67:33] Eso es, muy bien, sí, claro. Perfecto, mi querido Néstor, no sé si quieras agregar algo más.
Speaker 12:
[67:40] Eh, no, tenemos el Moan, ese sí, no sé si lo han escuchado, pues el Moan es un hombre de tabaco blanco que cuida las... la naturaleza, las aguas y todo eso, pero yo lo asociaría más como una especie de Sasquatch, porque dicen que se lleva a las muchachas y ese tipo de cosas. Bueno, pero cuando yo vi a Tavio, en Tavio lo asocian como Tavio es tan rico en esa parte paranormal de los OVNIs, lo asocian con los OVNIs, porque con el avistamiento del Moan viene con que vieron luces de un cerro al otro y entonces yo vi al Moan. Y, sabes, que yo estaba... Fui habiando señores, pero señores como 70, 80 años más o menos, personajes típicos de la región, y me dio hasta tristeza porque me dijeron, no, es que ya el Moan no sale porque es que lo han espantado. Ya uno no vea las luces cuando salía en la montaña de allá y la luz del otro lado salía y él iba a ver a la Moana. Y no sé que tenía como una cierta historia como de romance entre las dos luces y esas cosas.
Speaker 4:
[68:40] Ok. Pues muy bien, mi querido Nelson. Muchísimas gracias. Esta noche nos platicaste de varios, varios personajes y varias leyendas que hay por allá, por Colombia. Ojalá que poco a poco vayamos a profundizando un poquito más en cada uno de ellos, ¿no?
Speaker 12:
[68:59] Sí, claro que sí, ¿no? Pues ustedes fueron los que me animaron porque uno les cuente, usted es increíble, no sé qué, yo aquí uno no, como que la gente no le pone atención a eso, entonces no. Pero muchas gracias a ustedes, yo verdad.
Speaker 4:
[69:10] Al contrario, mi querido Nelson. Muchísimas gracias. Que tengas bonita noche.
Speaker 7:
[69:15] Vamos a una pausa, regresamos. En mi edofón. Saludos. 55-2193-59-26.
Speaker 3:
[69:29] Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda.
Speaker 1:
[69:43] ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast?
Speaker 7:
[69:51] ¿Dónde y cuándo quieres?
Speaker 4:
[69:52] Les va a cambiar la vida.
Speaker 1:
[69:54] rss.com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. RSS.com, hacer podcast de manera fácil.
Speaker 4:
[70:14] Ya estoy en una edad que prefiero quedarme con la culpa que con las ganas. Sabiduría en las redes.
Speaker 3:
[70:25] Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda.
Speaker 4:
[70:34] Ya estamos de regreso nuevamente con ustedes, mis queridos amigos. Y pues ya en un momentito más. Vamos a escuchar cómo estuvo este rollo. Les vamos a platicar cómo estuvo el asunto de la psicofonía. Efectivamente nos está platicando nuestro amigo Salvador su historia. Una historia que por si fuera poco, pues también trae una fuerte dosis de ahí, de una especie de brujería salación. Ya lo comentaremos en un momento. Pero mientras tanto vamos a escuchar uno de esos audios que nos han hecho favor de compartir. Adelante, venga.
Speaker 13:
[71:15] Hola, buenas noches, Gina y Nacho. Yo les quiero contar algo como más bien un relato de terror, pero tal vez es una historia muy verídica que me contaron sobre una casa que está ubicada en la avenida Juárez de Puebla, Puebla, que le llaman la Casa del Demonio, la Casa del Diablo. Se dice que ya varias familias alrededor de los años han vivido ahí y que les han pasado cosas trágicas o se mueren o se van. Pero si la verdad es una casa que no se ha vendido, que sigue abandonada y que la gente que quiere habitarla o comprarla o estar ahí simplemente no aguantan ni un solo día o ni unos días porque les pasan cosas paranormales. Y esto me lo contó una doctora de San José, terapeuta, y me dijo que cuando quisiera yo, está ubicada en la avenida Juárez de Puebla, Puebla conocida como la Casa del Demonio. Y espero que les haya gustado. Buenas noches y bendiciones.
Speaker 4:
[72:27] Gracias, amigo. Bendiciones para ti también. Esa Casa del Demonio en Puebla. Muy amable, brother, ojalá que pudiésemos hablar para que nos abundes un poquito más en cuanto a la historia, el contexto de toda esta casa, que suena bastante interesante. Y...
Speaker 7:
[72:47] También, Nacho, acerca del tema de hoy. Pues dicen que hay frases que se pueden entender como tipos susurros, como psicofonías, donde han podido detectar que dicen, no mires, sigue durmiendo. Todavía no. Esto es algo reiterativo, porque en diferentes casos dicen escuchar algo parecido. ¿Cuál es la intención de esta entidad que se aparece frente a tu cama?
Speaker 4:
[73:26] Bueno, pues gracias a La Mexicana. Muchas gracias por sí estar aquí con nosotros. Dice, soy Salvador, esperando los comentarios de La Psicofonía. Con mucho gusto. Ahorita lo vamos a hacer. A ver, de una vez, ¿no? Yo creo que de una vez nos vamos preparando para este asunto de La Psicofonía, Gina.
Speaker 7:
[73:53] Es importante que pongas muchísima atención, que incluso le puedas subir el volumen del dispositivo por el cual nos estás escuchando para que juntos escuchemos si es esto una psicofonía.
Speaker 4:
[74:08] Así es. A ver, dando un poco de contexto, nuestro amigo Salvador, de si mal no recuerdo, de Tultitlán, nos llamó para platicarnos entre otras cosas que, pues, él era un poco escéptico, si es que no estoy equivocado, y le dijeron que tenía un trabajo, que le habían hecho un trabajo. Fue a que le hicieran una limpia por recomendación de alguien que lo aprecia, y entonces mientras le estaban haciendo esa limpia, ese trabajo, pues inclusive llegó a ver un demonio, y todo esto tiene mucho que ver con lo que nos estaba narrando nuestro amigo. Ahora, cuál fue la sorpresa que mientras nos está platicando toda su historia, ¿de repente él hace una pequeña pausa y se escuchó un sonido bastante macabro? Yo primero, vamos, les he platicado, ya lo hemos comentado aquí que es frecuente que ustedes nos envían mensajes donde se oye un ruido, se oye un grito, se oye algo que nosotros al momento de estar al aire o estar hablando no nos percatamos. Pero esta vez fue tan evidente que yo mismo le dije, oye, este te moviste o algo esperando que él me dijera, no, pues sí, es que quité el celular. No, no, no, yo aquí estoy. Estoy donde está en toda la charla, no me he movido para nada. Miren, vamos a escuchar cómo fue esa psicofonía. Pongan muchísima atención. Mira, dice Luis Flores, dice, yo sí escuché la psicofonía en ese momento. Maradentro, yo también la escuché. Varios de nuestros amigos la pudieron distinguir. A ver, escúchenlo, vamos a poner atención. Lo que sí es cierto es que necesitas recibir alimento espiritual porque ese es el que nos mantiene... Oye, qué raro se oye eso. ¿Te estás moviendo? Te estás moviendo, ¿amigo?
Speaker 8:
[76:33] Eh, no, estoy en el mismo lugar.
Speaker 4:
[76:37] Ajá, ok. ¿Tú no escuchaste un sonido?
Speaker 8:
[76:44] No, simple y sencillamente no.
Speaker 2:
[76:46] Dejé de escuchar nada más.
Speaker 4:
[76:49] Ahora, nosotros habíamos estado teniendo problemas con la comunicación con Salvador. Es decir, de repente él hablaba y se hacía una especie de lag, laggeo, como le llaman ahora en las redes, ¿no? Como que se pierde el audio en ese momento y él no se da cuenta porque él es el que está hablando. De repente se retoma la conversación y lo que dijo en ese lag pues ya se perdió. Entonces, habíamos estado teniendo este tipo de problemas. Sin embargo, esto no ha da que ver con lo que les comentaba. A ver, pongan atención nuevamente. Lo que sí es cierto es que necesitas recibir alimento espiritual porque es el que nos mantiene. Oye, qué raro se oye eso. Ahora, se me hizo a mí rarísimo porque justo yo le estaba comentando, pues sí, que necesitaba alimento espiritual, hacer oración, que alguien le ministre, porque nuestro amigo nos decía que él regularmente no asistía a la iglesia, sí es creyente, pero no asistía a la iglesia, y él nos expuso aquí que acostumbra a hablar con Dios y hacer su oración muy personal. Y le he hecho que, efectivamente, así debe ser una oración, una plática con Dios, como si estuvieras hablando con alguien a quien le guardas mucho respeto y mucho cariño. Y yo le estaba tratando de hacer entender o estaba tratando de explicarme en ese sentido cuando se oyó justo eso, en tu espíritu, porque ese es el que nos mantiene. Oye, qué raro se oye eso. Te estás moviendo, ¿amigo?
Speaker 8:
[78:54] No, estoy donde no. A ver.
Speaker 4:
[78:58] Pongamos atención, ¿eh? Nos mantiene, eh. Oye, qué raro se oye eso. Nos mantiene, eh. Oye, a ver. ¿Qué pueden ustedes distinguir de eso? Es demasiado claro. Eso sí puede, puede presentarse un sonido, un, un, eh, no sé, algún movimiento de la ropa con el micrófono del celular, o yo mismo aquí, sin querer golpear el micrófono, o este, cualquier otra cosa de manera involuntaria que se puede presentar siempre que hay un dispositivo que capta voz, ¿verdad?
Speaker 7:
[79:46] Así es. Pues sí es espeluznante y hay algunos comentarios con que dicen, yo lo escuché en vivo y sí se me hizo la piel.
Speaker 4:
[79:56] Ahora, el otro punto, ¿qué es lo que dice esa voz? A mí, cada vez que lo escucho, me queda más claro. Y hay un aspecto interesante, vamos a volverlo a poner. ¿Qué les parece? ¿Qué opinan ustedes? ¿Qué fue lo que es esa voz? Y espero que no se vean las cosas. Tomarlo todo con mucha calma. No sugestionarme yo también. Pero esa voz no fue para que la escuchara Salvador. Esa voz fue para que la escucháramos nosotros. Clarito, como dicen aquí mis amigos. Clarito se escuchó el mensaje que dice, ya déjalo. ¿Se dieron cuenta? Y ahí me pregunto yo, ¿por qué quiere que lo deje? No le gustó que estuviésemos comentando de que debe ir a visitar a algún ministro, que le ayude a orar, a orar por él, a que le enseñe a orar, a hacer una, no sé, una plegaria, ¿algo que le pudiera servir para quitarse este problemón que tenía nuestro amigo Salvador? A ver, nos interesaría mucho escuchar su punto de vista. Nos mantiene... Oye, qué raro se oye eso. Nos mantiene... Oye, qué raro se oye eso. Creen ustedes que estoy exagerando, ¿mis amigos?
Speaker 7:
[82:06] Porque además tú lo estabas invitando a orar, Nacho.
Speaker 4:
[82:09] Exacto. Entonces, no sé si se trata de eso. No dice Navy, la verdad no entiendo nada de lo que dice. Pues sí, es normal, digamos, ¿no? Es normal. Por acá dice Neto Carrasco, se activó mi Alexa sola. Bueno, pues a veces se puede… Dice Gaby Fernández, yo escucho Lárgate. Pues no sé, a mí no me da esa impresión, mi amiga. Yo siento demasiado claro que dice, ya déjalo. A ver, pongan atención. Los mantiene… Oye, los mantiene… Oye, qué raro se oyen esos. Bueno, pues ahí dice Tono Rivera. Dice, ya déjalo. ¿Verdad que sí? Sí, es también lo que nosotros interpretamos. El despertar de los durmientes no le gustó a la entidad. Al parecer, así sucedió. Al parecer. Ojalá pudiésemos marcarle a Salvador, a ver si está ahorita disponible y preguntarle algún detalle, porque también nos comentó que ya se pudo escuchar el podcast. Y entonces tal vez podría llegar a una conclusión, una reflexión, nuestro amigo, qué interesante.
Speaker 7:
[83:52] Claro, este tipo de audios que nos dejan helados porque ocurren cuando uno no se da cuenta. De repente, ustedes nos dicen, lo checamos, y efectivamente, una psicofonía, un murmullo, una intención quizá, no lo sabemos.
Speaker 4:
[84:10] Sí, es difícil, Gina, es difícil poder decir cuál fue la realidad. Pero lo que sí pudimos nosotros notar es que en esta ocasión, a diferencia de otras psicofonías que... Estaría bueno hacer un programa de psicofonías, ¿eh? Porque hemos grabado ya varias. Hemos grabado varias psicofonías. No es un accidente. Yo no creo que sea un accidente, pero pues más adelante lo íbamos comentando.
Speaker 11:
[84:43] Quería contar una historia. Es que cuando estábamos chavitos, mi papá me... me... me... me... me platicó una historia que le pasó a ellos. Dice que él miró la llorona. Dice que a él le dieron terrenos para vivir. Eran terrenos donde no hay construcción ni nada. Era puro monte. Y si fueron a vivir ahí y les robaron todo. Fue casi... casi en la vida de un río, va. Acá perrumbo de... de... de... de Monterrey. Acá en Monterrey, en Escobedo, una colonia se llama Pedregal. Pasó eso. Hacen como unos 25 años. Dice que si fueron a vivir ahí y les robaron todo en la madrugada. Y luego él le dijo a mis tíos, pues vamos, porque dejaron varias cosas así, a ver si regresan los ladrones en la madrugada. Y ellos se escondieron ahí. Y dice que en la noche, ya en la madrugada, como a las 3 de la mañana, escucharon un llanto. Pero no así como dicen que hay mis hijos, no. Que le dice, que le dice, ah. Y le dice que se escondía y le dice mi apá que, dice mi apá que vio a la llorona que iba pasando así por la calle. Pero que no, la cosa es que no le vio la cara, no le vio nada, nada. Nomás vio así la blanca, así blanca. Acuérdate de nada, acuérdate de cómo una sabana blanca flotando y que así iba, así se fue.
Speaker 4:
[86:06] OK, amigo, muchas gracias, sí, sí. Fíjate que comenta Ignacio Hernández, escucha, ya déjalo. Amigos, la verdad es que no les vamos a mentir, no les vamos a inventar cosas. Nosotros hay ocasiones en que sí podemos sentir la vibra de lo que está pasando del otro lado de la línea telefónica. Podemos sentirlo. Y a veces nos tratamos de hacerlos fuertes para, pues no, no también, no, no sucumbieren la, pues, autosugestión, ¿no? Porque puede darse también. Entonces, es algo que ya nos hemos acostumbrado a vivir con ello, pero no deja de ser sorprendente cuando sucede, no deja de serlo. Y, pues, estamos recibiendo su punto de vista, su opinión. Adelante.
Speaker 14:
[87:13] Quiero compartir un pequeño relato que me contaron, lo que me contó mi abuela sobre una muñeca embrujada. Dice mi abuela que ella trabajaba en Estados Unidos, en Brosby, y ella siempre pasaba por los chinos a comprarle juguetes a sus hijas, a sus hijos. La más pequeña de ella era mi tía, Nora, y ella le compró una muñeca de trapo, de esos, como de un metro, pero, o sea, de trapo, todo, todo, completa de trapo y estambre. Esta muñeca que él le compró, pues, se la compró con mucha ilusión porque se parecía a ella, tenía su pelo cafecito, sus ojos, este, sus ojos también claros, porque no sé, la, se la figuraba toda a su hija. Le compró esta muñeca y dice ella que, pues, la llevó con mucha ilusión. La muñeca, este, fue muy bien recibida por su hija, por mi tía, porque a mi tía le encantó, o sea, la traía para todos lados, se dormía arriba de ella. Hacía todo con muñeca. Llegué para allá hasta que, como todos los muñecos procesos, empezó a tener actividades, paranormales actividades, inusuales. Decía mi tía que ella la dejaba en la cama y de pronto aparecía sentada en un silloncito, o si no era en el silloncito, aparecía en los pies de la cama. Y pues ella pues dijo, no, pues dejó mi mamá cuando me limpia o algo, ¿verdad? Este, pues está, está pasando esto y al mueve y todo, todo esto, donde empezaron, sí, donde empezó lo más tenebroso de todo. Fue cuando un día por la noche ella despertó porque no tenía ganas de ir al baño, a donde ella despierta, estaba la muñeca de pie en lo que son los pies de la cama, donde, cuando uno descansa los pies, estaba allí de pie, pie en la fijamente. Le dio tanto miedo que tiró el grito, y el grito espantoso despertó a sus hermanas, despertó a la abuela, todos fueron a ver qué estaba pasando, y les empezó a decir que la muñeca, que la muñeca para esto, cuando ellos entraron, la muñeca estaba no allí en los pies, sino estaba sentada en la silla, donde a veces aparecía. Así fue, fue un sueño, a lo mejor fue un sueño. Estabas en una pesadilla, despertaste, ya que la muñeca no está aquí. Pero esto continuó varias veces y ella era la que la tenía, la tenía en la sala. a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a Y después un despojo o algo así. Y después fue quemada. Pero ahí está mi historia. Bueno, se despide. Tu amigo vikingo, es Quivel Lernero y Camatamoros Tamolipas, donde se los pudo reunir.
Speaker 4:
[90:46] Órale, vikingo. Muchísimas gracias, mi amigo. Como siempre, muy participativo. Dice nuestro querido amigo Salvador. Ya se reportó. Dice, ¿les puedo asegurar? Que, bueno, sobre todo por si pensaban que a lo mejor él puso una grabación. Dice, ¿les puedo asegurar? Que yo no puse ninguna grabación en la llamada. Yo, de hecho, no sabía de qué me hablaba Nacho cuando dice el ruido. Sí, mi amigo, yo te creo, cien por ciento te creo, porque sí ha llegado a suceder aquí este tipo de manifestación. Gina, nos vamos.
Speaker 7:
[91:19] Muchísimas gracias por habernos acompañado esta noche. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles.
Speaker 4:
[91:27] Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas una estupenda noche. Descansa. Y como decimos aquí, ¡cabol!
Speaker 2:
[91:50] El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.