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Speaker 1:
[00:00] Hola, bienvenidos a un episodio más de No Hay Tos. Este es un podcast para estudiantes de español que quieren oír conversaciones reales de dos maestros que somos Beto y yo. Además de las conversaciones que tenemos, también explicamos algunos temas de la gramática, como los episodios pasados sobre el C. También tenemos entrevistas, explicamos la jerga, las expresiones coloquiales que se usan en México y otras cosas más. Antes de comenzar con este episodio, queremos agradecer a nuestros últimos mecenas. Ellos son Carlos Graupera, Aaron Rodríguez, Brian Gilberth.
Speaker 2:
[00:41] ¿Sabes de dónde viene ese nombre? Gilberth.
Speaker 1:
[00:44] Gilberth, no hay ni idea, güey.
Speaker 2:
[00:45] Adivina, güey. Un país. ¿Y el primer país que se te ocurre?
Speaker 1:
[00:49] Reino Unido.
Speaker 2:
[00:50] Cerca, Escocia. Este va a todo de ser parte del clan. Es un clan por allá. El clan Gilberth, no es la típica persona que está aprendiendo cómo sonar como un mexicano, pero bueno, bienvenido. Bienvenido, Brian.
Speaker 1:
[01:04] Sí, ¿qué más? Deborah Moore Muñoz, Bill Kay, Marylinn Lee, Lily y Kate Cornman. Muchas gracias a todos ustedes por apoyarnos.
Speaker 2:
[01:14] Sí, nohaytospodcast.com. Si quieren saber más sobre todos los perks, los beneficios que obtendrán en la comunidad de Patreon para seguir mejorando su español, llevamos casi 10 años, de hecho, casi 10 años trabajando con estudiantes uno a uno. Entonces yo creo que sabemos bastante bien que funciona y que no, no quiero sonar mamón, pero bueno, chequenlo sin compromiso, como dicen aquí. Y bueno, Héctor, qué andas haciendo, ¿Maníaco?
Speaker 1:
[01:39] Pues fíjate que estaba en el internet, estaba leyendo El Universal. No sé, no sé si tú recuerdas, wey, que hace unos años salió esta noticia de que México era como el lugar número uno de obesidad infantil y fue como una noticia así, pues internacional y yo creo que ya la gente, o sea, son como esas cosas que no las sabes, pero cuando cuando las ves no se sorprenden. Pero bueno, estaba viendo que en el universal había un artículo que decía que ya no somos el país número uno en obesidad infantil. Huevo. Sino que ahora estamos en octavo lugar entre los diez países con mayor número de niños entre cinco a diecinueve años, con índice de masa corporal elevada u obesidad y sí.
Speaker 2:
[02:42] Órale, órale. O sea, ha habido cambios. Están tratando de hacer Mexico Healthy Again, como dicen.
Speaker 1:
[02:50] Ah, dándole.
Speaker 2:
[02:50] Está funcionando. Ya digo, todavía estamos en el top diez, no, no hay que, no hay que este dormirnos en nuestros laureles, como dicen. Pero digo, ya es algo digno de celebrarse, ¿no? El ya no ser el país más gordo. Por lo menos tener los morros más gordos. En yo digo que está bien, yo creo que tenemos que regresar a eso. Tu tu lechita bronca, unos frijolitos caseros, este unos moros con cristianos, unos bolillitos, como hace algunos ayeres, no, ¿Víctor? Nada de bolobanes y caca... Los niños están comiendo cacalas en las escuelas, Víctor.
Speaker 1:
[03:23] ¿Cuáles son las las cacalas? ¿Dos chicharrones?
Speaker 2:
[03:25] Son como unos chicharros, como una como una hoja de chicharrón enorme con gastritis arriba, wey, con crema y salsa de tabasco y salsa valentina y salsa. Cuál es la otra, ¿wey? La botanera, creo que lo llaman.
Speaker 1:
[03:39] Aquí les ponen aquí en la Ciudad de México. Yo he visto que les ponen hasta cueritos, o sea, les ponen cueritos encima, wey. No sé si eso los hace un poco más saludables, pero tal vez sí. Pero pero sí, mira, yo creo que tal vez no en las escuelas. No sé si lo sigan haciendo. Espero que no. Pero bueno, sí en los parques. O sea, tú vas a un parque, a Chapultepec, wey, a no sé, a donde haya resbaladillas o lo que sea. Ahí tal vez encuentres ese tipo de comida.
Speaker 2:
[04:15] Sí, mira, y yo creo que está difícil ahí porque pues esos vendedores pues están tratándose de ganarse la vida, vendiendo esas cosas y pues ni modo que les digas, oye, no, ya no puedes vender eso porque los morros están gorditos. Pero, ¿cómo? A ver, o sea, la obesidad infantil es algo muy importante. ¿Cómo se define la obesidad infantil?
Speaker 1:
[04:38] Sí, creo que la mayoría de la gente, o sea, incluyéndome, no sé si eso te incluye, pero siempre relacionamos la obesidad con el peso. O sea, si alguien está gordo o o tiene peso excesivo, pensamos enseguida en obesidad, ¿no? Y por eso yo creo que nuestra sociedad en México y en otros lugares estamos muy conscientes o siempre estamos pensando sobre el peso. Pero bueno, según la definición, la obesidad es como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede perjudicar tu salud. Entonces tal vez no está tan relacionado con el peso, ¿no? Y no sé, también la fisionomía de las personas. Yo creo que cada persona es diferente, tiene diferentes cuerpos. No sé, o sea, seguramente tú no eres igual que tu primo, ¿no? O que... Y sabes, cada quien tiene su... Bueno, así que, sus propias características, ¿no? De cuerpo.
Speaker 2:
[05:48] Sí, sí. Y me parece interesante eso, ¿no? Porque no porque no peces mucho significa que estás bien, ¿no? Quizás lo que llaman en inglés Skinny Fat, ¿no? Que a lo mejor te ves flaco, pero sí tienes una acumulación de grasa.
Speaker 1:
[06:03] Claro.
Speaker 2:
[06:03] Aquí en tu abdomen. Y pues, digo, o sea, a veces hasta puede ser que tengas una peor salud, ¿no? Que alguien que está más llenito, pero tiene más músculo.
Speaker 1:
[06:14] Sí.
Speaker 2:
[06:15] Este, como el Ramírez, güey. Siempre me acuerdo del Ramírez cuando pienso en ese, como que el rato estaba medio gordito, pero estaba fuerte.
Speaker 1:
[06:21] Sí.
Speaker 2:
[06:21] Una vez me empujó jugando fútbol, nunca lo voy a olvidar. El rato me empujó, me tiró. Entonces sí, o sea, puede ser simplemente, no sé, tienes que verlo más como una acumulación de grasa.
Speaker 1:
[06:31] Sí.
Speaker 2:
[06:32] Excesiva.
Speaker 1:
[06:33] Y bueno, porque esto es importante en México, porque afecta a uno de cada tres escolares, es la palabra, pero se refiere a los niños entre 5 y 11 años.
Speaker 2:
[06:46] La primaria.
Speaker 1:
[06:47] Sí, en la primaria. Y cuatro de cada diez adolescentes, o sea, entre 12 y 19 años. Entonces, es este, pues es un problema grave. Y o sea, es un problema grave en México y creo que a nivel mundial. Y creo que el hecho de que hayamos bajado el número así en el top. O sea, sí tiene que ver con lo que hemos hecho aquí, pero creo que también tiene que ver con que en otros países ha aumentado la obesidad infantil. Creo que ha aumentado en lugares como en China, como India, no sé, tal vez otros países en África.
Speaker 2:
[07:25] Sí, sí, sí. O sea, no necesariamente porque mejoramos nosotros, sino que es como cuando México clasificó al mundial 2014. O sea, no fue por mérito propio, fue porque otros güeyes jugaron muy mal.
Speaker 1:
[07:37] Combinación, combinación de resultados, como dicen.
Speaker 2:
[07:40] Combinación, ok. Bueno, pero mira, algo es algo, algo es algo. Sí, hay un Atlas mundial de la obesidad, ¿sabes? El Atlas mundial de la obesidad. Este es donde llevan registro de todo esto. Entonces a mí sí se me hace un logro de primer lugar, o sea, decir somos los más gordos de todo el mundo a octavo lugar, al octavo lugar está bien, pero todavía 13, o sea, 13 millones de niños eran gordos. Ahora son 4. 4 millones en la primaria.
Speaker 1:
[08:16] Pues sí, y pues sí, como decía, ahora estamos detrás de China, de la India, creo que de Indonesia, de Pakistán, de Brasil, de Egipto. Pues sí, entonces creo que es algo bueno.
Speaker 2:
[08:32] Sí, sí, pero se me hace raro porque yo no, cuando pienso en India, sobre todo India o Pakistán, casi nunca veo niños gordos en los documentales que veo, de Pakistán o de la India o algo así. No sé.
Speaker 1:
[08:45] Sí.
Speaker 2:
[08:46] Es raro, es raro. O sea, no...
Speaker 1:
[08:48] Ah, sí, no es como el prototipo así de, no sé, de joven, de niño, de la India. No te lo imaginas gordo, ¿no? Te imaginas una persona, pues este, esbelta.
Speaker 2:
[09:02] Exacto, siempre. Igual los chinos, los asiáticos en general, yo me los imagino siempre esbeltos, siempre, siempre. Entonces, pero fíjate.
Speaker 1:
[09:12] Pues sí.
Speaker 2:
[09:13] Qué curioso. Pero bueno, qué está, ¿qué es lo que está causando? Porque todavía es un grave problema. ¿Qué es lo que causa la obesidad infantil en México? O sea, ¿por qué los huercos están chonchitos?
Speaker 1:
[09:27] Los morros.
Speaker 2:
[09:27] Básicamente. Los morros.
Speaker 1:
[09:30] Pues mira, los principales culpables, definitivamente la alimentación, ¿no? Que en México, pues sí, hay un consumo muy alto de comida chatarra, de alimentos ultra ultra procesados, bebidas azucaradas. O sea, creo que sí es muy común, ¿no? Que ves vas al OXO, donde sea y hay un chingo de jugos y yogurts y no sé, leches con chocolate, leches de fresa, este, etcétera. Y es muy común ver eso como en los lunches de los niños cuando pues sí, cuando se van a la escuela es y no sé y en tu tiempo libre, o sea, vas a casa de tus amigos o lo que sea y pues siempre es ay, que el juguito, güey, o que el refresco, ¿no?
Speaker 2:
[10:27] Sí, sí, sí, sí. Yo tomaba mucho, pero yo me acuerdo de morro, el pau pau o el frutzi.
Speaker 1:
[10:34] Sí, güey.
Speaker 2:
[10:35] Me encantaba, güey. Y este el de la war punch también eran mis favoritos, loco. De la war punch este y sí todo, o sea, todo eso, ¿no? O sea, las sabritas, los los este los chocoroles, submarinos, los gansitos, las rocaletas, o sea, hay una infinidad de cosas que los niños, pero siento que es culpa de los padres, ¿no? Porque tú como padre dices, oye, no vas a estar comiendo esto, ¿no?
Speaker 1:
[11:03] Sí.
Speaker 2:
[11:03] O sea, te voy a dar, te voy a dar una manzana, te voy a dar un sándwich de pan integral con, no sé, jamón de pavo, queso natural. O sea, sí, o sea, ahí yo sí responsabilizo a los padres. Entiendo por qué lo hacen, porque es como, ah, güey, ya ten tu pinche rocaleta y déjame en paz, ¿no? Deja de estar chingándome.
Speaker 1:
[11:23] Yo yo pienso también y y no sé si esto sea la verdad, pero creo que definitivamente la pobreza está relacionada a la obesidad. En que yo creo que en algunos lugares, o sea, no es tan fácil el acceso a comida saludable como, o sea, no sé, güey, yo recuerdo haber estado en lugares, no sé, ir a acampar a lugares cuando era morro y así de que no había, no había mercados, güey, no había, no sé, lo que sea, una verdulería, pero siempre había una tiendita. ¿Y qué vendían en la tiendita? Pues siempre vendían sabritas, vendían, este, negritos, chocorroles, vendían refrescos, todo es lo que decías, güey, pao paos y frutis y cosas así. Entonces, la verdad, también el acceso a la comida, no sé, a lo mejor no tiene mucho sentido eso, pero la verdad la comida chatarra es mucho más accesible en México. Yo creo que la comida es saludable, o sea, la comida natural.
Speaker 2:
[12:32] Sí, yo diría que es accesible, pero no es asequible, ¿no? Sobre todo hoy en día. Una bolsita de chips verdes, cuánto le echas que te cueste, ¿güey? O sea, unos 17 pesos la más chiquita. O sea, un kilo de arroz, un cheddar, güey, te cuesta como casi lo mismo, güey. Un kilo de arroz. Entonces, a lo mejor es algo, a lo mejor es lo que tú dices, no es tanto de que no tengas el baro para comprarlo, sino que no hay a lo mejor. O sea, la tiendita no va a vender kilos de arroz y frijoles, pero sí va a vender doritos nachos y cosas así. Entonces, wow. Y fíjate que eso sería una sorpresa. Mucha gente piensa que en México la gente come, sobre todo en las comunidades rurales, comen pura comida natural y orgánica y del campo. Pero tú dices que no, tú tienes experiencia de primera mano con eso.
Speaker 1:
[13:25] Yo creo que, o sea, en mis tiempos no, ahorita no he estado como que tan conectado con el pueblo, a la comunidad o lo que sea, wey. Pero no sé, o sea, yo pienso en los lugares rurales y sí, como que me da esa impresión. No sé si ahora es diferente, si ya es más normal como ver frutas y verduras en las tienditas o en las, sí, en lugares como pueblos. Lo que sí es que, como tú bien dices, ya subió el precio de la comida chatarra. Y eso creo que ha ayudado definitivamente a bajar el consumo de la misma.
Speaker 2:
[14:04] Sí, porque sí, sí duele. O sea, dices, güey, voy a gastar, no sé, 40 pesos casi que cuesta un pinche corneto. Sí te duele el codo. O sea, dices, o sea, voy a gastar 40 pesos en una cosa malísima para mi salud. No, y yo creo que es algo que empezó en los 80s o algo en todo el mundo. Porque yo recuerdo de morro en Estados Unidos y o sea, comíamos tater tots y la pizza esa cuadrada, wey, los Rice Krispie Treats que nos daban, o sea, ¿yo digo. cómo? o sea, en qué estaban pensando, ¿no? Vas a la escuela a estudiar, tu mente tiene que estar al tiro y hacen una pausa en el día para darte esta comida, o aquí, no sé, en México, los bolobanes y las cacalas, todo eso.
Speaker 1:
[14:53] ¿Cómo vas a aprender?
Speaker 2:
[14:55] O sea, no aprendes nada, wey. Tu cerebro está como... tratando de procesar todo eso, todo el sodio y el sucar y todo eso.
Speaker 1:
[15:03] Sí, yo creo que antes de los últimos diez años, o sea, estábamos muy acostumbrados a comer, no sé, como el almuerzo, a hacer, no sé, la comida familiar y siempre tener una botella de Coca-Cola de tres litros. Eso es una costumbre. En mi familia, yo creo que no era tan... una costumbre porque creo que mi mamá siempre estaba como un poco más consciente de ello. Pero yo sé que en la familia mexicana promedio esa era la regla, como comer con chingos de tortillas y con una botella de Coca-Cola.
Speaker 2:
[15:41] Mecho mandaban, mandaban a los morros, ¿no? Yo sí, yo sí, en mi familia se tomaba bastante Coca, la verdad, Coca-Cola y tortillas y luego te mandaban. Oye, este ten 15 baros, no lánzate por por unas tortillas y una coca y enfría. Y yo creo que más en Veracruz. Yo siento que en los lugares de calor este problema es más, mucho más severo. O sea, yo lo noto cuando voy al puerto de Veracruz o voy a Cancún, un lugar así. Sí, como la persona promedio, o sea, en promedio pesan como 15 kilos más. Las personas ahí, no. Quién sabe por qué. Pero sí, güey. Pero sí.
Speaker 1:
[16:18] Pero y bueno, eso y así como que creo que mucha de nuestra comida sí va acompañada del refresco. O sea, como lo que decíamos a la hora de la comida o la gente que luego dice no, es que los tacos sin una coca no me saben igual. Y entiendo, no te vas a ver igual, pero loco.
Speaker 2:
[16:43] La verdad, la verdad.
Speaker 1:
[16:44] Imagínate si todos los días pon tú, no. Tres, cuatro días a la semana. Estás llegando unos tacos de desayuno, más aparte una coca cada día, porque así te sabe más chido. Pues eso no va a ser bueno. Y la neta, o sea, yo me acuerdo cuando estamos en la escuela, todo eso era muy accesible en las escuelas. O sea, no era como en Estados Unidos que a lo mejor había una señora, un lunch lady que te servía macarrones con queso, lo que sea. Pues tú eso no era... no era saludable.
Speaker 2:
[17:17] Lo mejor posible. No, no, no, no.
Speaker 1:
[17:19] Y a lo mejor te ponen ahí una manzana, una manzana verde ahí.
Speaker 2:
[17:22] Sí, sí, sí, sí, sí.
Speaker 1:
[17:23] Pero el pedo es que si... O sea, si tú eres un morro y vas a la cooperativa de la escuela, a la tiendita a comprar en el receso, a lo mejor si tus papás te daban 20 varos o 50 varos, ese era el varo que tú podías gastar. No había un control.
Speaker 2:
[17:41] No había control.
Speaker 1:
[17:41] Decías, me voy a comprar un negrito, una orden de empanadas. Se me antojó por ahí también un pan vaso y una coca de 600, güey. Imagínate.
Speaker 2:
[17:53] Y te alcanzaba con 20 pesos. Eso es lo que es increíble. Y ahí también, por eso tiendo a culpar a los adultos, porque, o sea, les importaba más ganar, o sea, sacar ahí una ganancia que decir güey, o sea, yo entiendo que quieres la coca y el nito y todo eso, pero no, no, no te voy a vender eso, la verdad. No te hace bien.
Speaker 1:
[18:18] Sí.
Speaker 2:
[18:18] Entonces siento que y ahorita es peor, yo siento que ahorita es mucho peor por las pantallas. Las pantallas. O sea, tú y yo, digo, o sea, tuvimos muchos defectos nuestra generación, pero por lo menos sí no había esto de estar sentado en la pantalla, ¿no? O sea, ¿qué hacían los morros en el recreo? Si iban a jugar bolígbol, claro, ¿no? Si apartaban la cancha de bolígbol, iban a jugar no sé qué madres, íbamos a echar la reta al floresta. Si no había tanta tanto sedentarismo.
Speaker 1:
[18:49] Es verdad. Pero mira, hablando de las cosas que hicieron, que bajáramos del puesto número uno al ocho, una de las cosas que hicieron, no sé si eso fue el año pasado, en los últimos dos años, pero ya prohibieron vender comida chatarra en las escuelas.
Speaker 2:
[19:07] OK, bien.
Speaker 1:
[19:07] Y eso es bueno. Yo no sé. Mira, yo no he estado en una escuela primaria o secundaria en mucho tiempo. Yo no sé si esto es ya así como parejos todos, todas las escuelas públicas y todas las escuelas privadas. Pero sí he escuchado que en muchas escuelas sí, esa es la regla, ¿no? No se vende comida chatarra y a lo mejor te puedes llevar ahí tus papitas o tus hot nuts si quieres, pero ya no lo estás comprando ahí. Y a lo mejor ya los padres, los padres ya hacen esa como reflexión y decir, güey, mejor le doy un sandwich, probablemente va a salir más barato que comprarle una bolsa de papitas y una bolsa de cacahuates.
Speaker 2:
[19:51] Sí, sí, sí. Y mira, y si, aunque saliera más caro o igual, si al final vas a ahorrar en gastos médicos, medicinas, en tratamientos, pues vale la pena, ¿no? Es como una inversión. Así lo tienes que ver. Entonces, yo me gusta la idea de libertad de que te puedas comprar lo que tú quieras, pero creo que en el caso de las escuelas con niños, sí tienes que poner un límite bien firme, ¿no? Y decir, no, bueno, no, loco, o sea, aquí sí, no. Aquí hay manzanas, peras, a lo mejor una torta o algo así, algo light, algo que te va a ayudar a aprender.
Speaker 1:
[20:26] Sí.
Speaker 2:
[20:27] Y lo de los sellos, creo que... Mira, yo me burlaba de los sellos. Yo era de esas personas que se burlaba. Pero ahorita creo que, quieras o no, sí, a veces estoy en la lasena buscando algo, digo, ay, que te me antoja algo, wey, que... Y hasta es como un mini reto que hago en mi mente, a ver qué encuentro que no tenga un sello. ¿Y. sabes qué no tiene sello? Las almas. Las almas no tienen... ¿Conoces las almas?
Speaker 1:
[20:47] Sí, claro.
Speaker 2:
[20:47] No tienen sellos.
Speaker 1:
[20:48] Sí.
Speaker 2:
[20:49] Y sin culpa, o sea, me como un paquetito de tres y digo, ¿está bien?
Speaker 1:
[20:54] Sí, sí, sí. Sí, o sea, yo también, yo no sabía si eso iba a funcionar. Pero wey, o sea, ahorita ya ves un producto que tiene cinco sellos y ves uno que tiene dos y si dices, wey, pues mejor agarro el que tiene dos.
Speaker 2:
[21:10] Sí.
Speaker 1:
[21:10] Y creo que eso. O sea, no sé, wey, es esta psicología aquí aplicada que que no, incluso tal vez hasta los niños piensan en ello, no sé. Pero es bueno que exista esta advertencia frontal. Y sí, los impuestos, o sea, ya la comida chatarra, las papitas, los refrescos, cuesta un chingo de barro. Y seguramente ya no es tan accesible para la mayor parte de la población. O a lo mejor sí, pero ya se vuelve. Ya no se vuelve algo de todos los días. Ya se vuelve algo más como espontáneo.
Speaker 2:
[21:47] Sí, sí, sí. Y también yo siento que México sí es un país medio culero, la verdad, medio como que sí fat shamea cabrón. O sea, si no hay, no se tienta en el corazón de o sea, para decirte a pinche bodrio, pinche marrano, wey. O sea, en las familias hay luego así, ah, dile al gordo que ya se venga a echar la reta del Nintendo. O sea, como que no hay, o sea, como si eres gordo, wey, allá tú. O sea, te van a estar chingando, ¿no? Entonces creo que a lo mejor eso ahorita ya con las redes sociales y todo eso se volvió más como, híjole, no, no quiero estar aguantando el castre, ¿no?
Speaker 1:
[22:27] Pues.
Speaker 2:
[22:28] Entonces, no sé.
Speaker 1:
[22:29] Pues sí, wey, y no sé, y también creo que ha sido una transición rara esa, no, porque como tú dices, creo que todavía nos tocó una generación donde había mucho pues como shaming, no, como hacía sentir mal a la persona con sobrepeso. Y ahorita ya se habla de respetar el cuerpo de las personas, los cuerpos ajenos y todo eso. Pero no sé, o sea, como dices, a veces ni siquiera es o ni siquiera era algo como con afán de ofender, ¿no? Pero tú conociste a un güey que le dicen gordo, güey. Y no, el bato a lo mejor no se sentía mal, o no sé, a lo mejor sí se sentía mal y no lo decía. Pero no sé si era.
Speaker 2:
[23:14] Imagínate. O sea, tú crees que Camelo se ofendía cuando le decían todo eso, güey, mojón blanco, todo eso. Era, no sé, güey, como que no, porque sabías que no eran mal pedo.
Speaker 1:
[23:26] Sí. A veces sí eran mal pedo. Yo creo que...
Speaker 2:
[23:30] Bueno, a veces sí.
Speaker 1:
[23:30] Había momentos donde sí.
Speaker 2:
[23:33] Pero... A veces sí. Pero en general no.
Speaker 1:
[23:35] Pero sí. Entonces, es bueno que todas estas cosas han ayudado a bajar un poco la obesidad infantil. Pero la verdad es que todavía estamos en números rojos, como dicen. ¿Y cuál es la consecuencia de que exista la obesidad? Incluso hay muchos niños con diabetes. Diabetes infantil. Yo decía como, güey, ¿cómo es posible eso? Pero sí, diabetes, hipertensión, colesterol alto. O sea, y eso hablando de problemas de salud, como problemas respiratorios, el hígado graso, todo eso. Pero digo, también hay problemas de baja autoestima, de ansiedad, de depresión. Y creo que ahí también tiene mucho que ver lo que decías de estar consumiendo contenido en redes sociales y estar viendo, comparándote con otras personas, tal vez con otros morros, no sé, güey. Pero sí, yo creo que eso también afecta tu autoestima. O sea, es imposible no ver el mundo exterior cuando tienes un celular en la mano, o ver lo que está, lo que la gente dice, lo que la gente considera como aceptable o no. Y yo creo que eso tiene una repercusión en tu salud mental. Definitivamente.
Speaker 2:
[25:01] Sí. O sea, te estás chingando la salud física con la comida chatarra. Y te jodes la mente con las redes sociales. O sea, y luego te preguntas por qué, por qué estamos como estamos, ¿no? ¿Por qué las nuevas generaciones están así? Y sí, o sea, te comparas y luego me imagino, no sé, un bato que diga, ah, este güey era gordo, pero sus jefes le compraron un ozempi que ya ya bajo de peso, pero mi familia no puede comprar. Y empiezas a sentirte mal y todo.
Speaker 1:
[25:31] Sí.
Speaker 2:
[25:31] Entonces solo deja las redes sociales. Si eres un niño escuchando esto ahorita para practicar tu español, quema tu celular, por favor, destruyelo, tíralo en un alcantilado. Y sí, el 80% de los niños que tú ves en la calle van a ser adultos. O sea, los niños obesos van a ser adultos obesos. O sea, eso ya se queda de por vida. Ya es muy difícil quitarte ese hábito de la comida, del sedentarismo, todo eso.
Speaker 1:
[26:00] No, y es como todo, creo que todos son desafortunados. O afortunadamente, todo en nuestra vida son hábitos. Con el aprendizaje de idiomas, con cómo... No sé, güey, tu rutina, el ejercicio, la alimentación. Todo eso es una rutina. Y si tu rutina toda la vida ha sido como comer comida chatarra o tomar refresco, no comer suficientes verduras, o sea, comer cosas que están como llenas de grasa. Es difícil que eso cambie cuando eres un adulto.
Speaker 2:
[26:40] Yo nunca voy a dejar de tomar coca cola, güey. La verdad, no lo creo. No creo que pueda ser. O sea, puedo reducirlo. Puedo reducirlo, pero ya es un hábito que tengo.
Speaker 1:
[26:51] Claro.
Speaker 2:
[26:52] O sea, creo que va a ser muy difícil a mis 36 años. Como así, cold turkey, ¿no? O sea, se acabó nunca más.
Speaker 1:
[27:00] Claro, pero también tú, vaya, no eres una persona que todos los días come con un vaso de coca cola. Sí, sí. O sea, con una coca cola de 600 mililitros para comer. Sí, o sea, también, mira, no sé, yo creo que a veces las personas hacen dietas y todo eso. Yo, afortunadamente, casi toda mi vida he sido delgado. A veces sí me veo más cachetón. Ahorita yo creo que estoy como ahí más o menos en mi peso. Tal vez debería bajar un kilito o dos.
Speaker 2:
[27:34] No es nada.
Speaker 1:
[27:35] Pero bueno, tengo la fortuna de que nunca he tenido esta fisionomía, no sé, grande y no sé. Y creo que el querer como bajar así con una dieta o incluso no sé si con las sustancias, pues entiendo que ya no sé, en meterte océmpicos o cosas así. Eso es algo bueno, no es algo que ayuda a a mejorar tu tu salud. Pero pero creo que sí, si no, si lo dejas de hacer o si no eres como con, si no tienes una regularidad con lo que estás haciendo, va a ser difícil mantener ese estilo de vida, ese peso o esa ese índice de grasa corporal, de masa corporal, todo eso. Y si es como importante tener buenos hábitos y ya.
Speaker 2:
[28:30] Y tratar de mejorar gradualmente tiny, no, ¿cómo se llama el libro? Atomic Habits, uno de los mejores libros sobre cómo, o sea, empezar poco a poquito, ¿no? Hábitos ultra chiquitos que cuando se acumulan, después de años dices wow, mira, ahí están los efectos. Y lo puedes aplicar en todo, en la dieta, idiomas, fitness, todo eso. Pero bueno, pues hasta aquí este episodio. Una buena noticia, por fin. Hay que celebrarla. No todos los días. De hecho casi nunca hay una buena noticia en internet. Este y pues sí, yo creo que son ridículo lo que voy a decir, pero como están las cosas ahorita, como dice mi abuela. Nunca sabes cuándo va a haber otra guerra. Bueno, sí, hay que estar listo siempre y si estás en buena forma, estás, tienes masa muscular, estás listo para rock and rollear, pues siempre siempre es bueno. Pues bueno, entonces yo me voy a hacer unas dominadas ahorita. Este me inspiró esto y qué más loco.
Speaker 1:
[29:32] Si, esperamos que ese no sea el caso, no, de que tengas que estar listo para ir a la guerra. Pero ojalá que sigamos en este proceso de de mejorar nuestros hábitos alimenticios y no sé, tener hábitos saludables en general. Gracias a todos los que nos escuchan, los que nos apoyan. Si tienen preguntas, si tienen sugerencias, nos pueden escribir desde nuestro sitio web. Si quieren tener clases con nosotros, también lo pueden hacer ahí desde nuestro sitio web. Síganos ahí en YouTube, en Instagram, en TikTok. Y bueno, creo que ahora sí es todo Beto. A los dos.
Speaker 2:
[30:10] A los dos, ¿no?